Confidenciales, sin revelar detalles a la prensa. Así se manejarán las negociaciones entre Argentina y los fondos buitre, que a priori parecen serán muy duras, intensas y de difícil resolución, de acuerdo al resultado del primer cara a cara entre las partes en Nueva York.

El contacto se produjo el martes en la Gran Manzana mientras aquí se daba vía libre al viaje del ministro de Economía, Axel Kicillof, a Nueva York para explicar y fijar la posición argentina en el conflicto con los fondos buitre ante los países miembros del G77 más China en la sede de las Naciones Unidas.

Los abogados de Argentina y de los fondos buitre mantuvieron este primer encuentro junto a Daniel Pollack, el letrado
nombrado por el juez federal de Nueva York , Thomas Griesa, para mediar en las negociaciones que llevarán adelante el país y los tenedores de bonos que no ingresaron a los canjes de deuda de 2005 y 2010.

“Los abogados de las partes se encontraron conmigo el martes por varias horas y también se han comunicado conmigo telefónicamente en el curso de las últimas 48 horas”, dijo ayer Pollack a través de un escueto comunicado.

El especialista en litigios financieros neoyorquino, dijo que en el primer encuentro “no se ha alcanzado una resolución” y que las partes “a través de sus abogados, acordaron mantener la sustancia de nuestras discusiones de forma confidencial para facilitar la posibilidad de una resolución futura”.

Pese a que se encontraba en Nueva York, Kicillof descartó ayer una reunión con Pollack pero hizo pública su preocupación por el silencio del juez Griesa ante el pedido de Argentina de reactivar la medida cautelar que frena el pago a los holdouts.

El Gobierno considera clave la cautelar para poder cumplir con el pago de 900 millones de dólares de intereses a los bonistas con deuda reestructurada que vence el próximo 30 de junio sin riesgo a embargo, aunque hay un plazo de gracia de 30 días más para evitar el default.

Al exponer ante el Grupo de los 77 más China en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el ministro Kicillof reiteró ayer que Argentina quiere pagar sus compromisos pero ‘no la dejan‘.

Durante su exposición en la ciudad estadounidense de Nueva York, advirtió que la implementación efectiva del fallo del juez Thomas Griesa pone en riesgo todo el proceso de restructuración de deuda.

Tras su disertación en la ONU frente al G77 más China, Kicillof señaló que ‘una abrumadora multitud de países van a expresar las consecuencias de este fallo en una carta de apoyo‘. Los países del G77 más China (grupo de naciones en desarrollo) expresaron ayer su apoyo a Argentina y su rechazo al accionar de los fondos buitre. Este pronunciamiento se convertirá en una nota que será enviada a Griesa y al gobierno de Estados Unidos, en la que advertirán el impacto sistémico que puede tener la aplicación de este fallo.

Brasil, el principal socio comercial argentino, expresó que el fallo del juez Thomas Griesa es ‘irracional y ezquizofrénico‘.

Chile, por su parte, consideró que ‘esta situación está en desequilibrio a favor de los acreedores‘. En conferencia de prensa que ofreció tras su disertación en Naciones Unidas, el ministro Kicillof anunció que la nota que le enviarán a Griesa pone de manifiesto que ‘lo que esta aquí en juego tiene implicancias globales y sistémicas‘. Fuentes: Reuters, Télam, DYN.