Durante la semana se reactivaron con fuerza los rumores sobre una eventual postulación y ella, por primera vez desde que llegó al gobierno, le dio alas a su sueño de llegar a la jefatura máxima de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La canciller argentina, Susana Malcorra dejó en manos del presidente, Mauricio Macri, su candidatura para ser la próxima secretaria Generala de la ONU, un cargo que conoce bien. Es que antes de incorporarse al Gabinete de Mauricio Macri como responsable de la política exterior de Argentina, Malcorra fue por
años la jefa de Gabinete y mano derecha del actual líder de la organización, el surcoreano, Ban Ki-moon.
‘¿Se considera candidata?’, fue la consulta recurrente en un encuentro con periodistas argentinos en Nueva York, en el marco de una cumbre mundial de drogas que se celebró entre el 19 y 21 de abril en la sede de la ONU.
‘Yo no me considero candidata hasta que el presidente (Mauricio Macri) diga ’Susana Malcorra es candidata’. Si la pregunta es qué siento yo por esta organización, yo siento enormes cosas. Creo firmemente en las Naciones Unidas”, dijo esta ingeniera, que comenzó su carrera en el organismo en Roma, en el Programa Mundial de Alimentos.
“He vivido desde adentro todo lo que es, todo lo que no es, todo lo que puede hacer y todo lo que se queda corto de hacer muchas veces. Lo bueno y lo malo. Y creo que en este siglo XXI es más que necesaria que nunca esta organización. Pero esa es una situación personal. Lo demás hay que dejárselo al Presidente, hay que dejárselo a la región”
Hasta ahora se estimaba que la secretaría debería caer en un representante de Europa del Este, que nunca había ocupado ese sillón. Pero, según dijo Malcorra, se habían postulado otros candidatos fuera de esa región y entonces América Latina se puso “el alerta” porque considera que si no es de Europa del Este, debe ser latinoamericano.
Además de Malcorra, otro funcionario argentino también está en carrera: se trata del actual embajador ante Austria, Rafael Grossi, quien contaría con un gran respaldo internacional para presidir el organismo.
Las chances de que sea una mujer es alta. Otra candidata podría ser la mexicana Alicia Bárcena, secretaria de la CEPAL.
La votación para elegir al sucesor de Ban Ki Moon -al frente del organismo hace ya nueve años- será entre septiembre y octubre de este año. Cualquier candidatura a un puesto internacional precisa el respaldo del Estado, y en este caso del presidente Macri. El debería postular a Malcorra para entrar en carrera.
Malcorra nació en Rosario, allí se recibió de ingeniera electrónica y desde el 2 de marzo de 2012 era jefa de Gabinete de Ban Ki-moon. Antes, fue secretaria general adjunta del Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno. En ese cargo ‘gestionó la ayuda logística a las misiones de paz desplegadas en los distintos puntos del planeta. Con anterioridad, ejerció como oficial principal de Operaciones y directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA), supervisando diariamente las operaciones humanitarias y de emergencia. También dirigió un organismo de lucha contra el hambre que depende de la FAO (Organismo para la Agricultura y Alimentación) donde desarrolló un intenso programa de seguridad alimentaria y ayudó a mejorar los gastos del organismo.

