Los sectores liderados por el diputado nacional Francisco De Narváez, el sindicalista Hugo Moyano y el gobernador cordobés José Manuel de la Sota acordaron ayer presentarse en un frente electoral denominado ‘Unión por la Libertad y el Trabajo‘.

De todos modos, la novedad la dio el fracaso de una alianza entre ese sector del peronismo disidente y el Pro (macrismo), que no pudieron acordar un frente en Capital Federal, Provincia de Buenos Aires y Córdoba. ‘No quisieron ir a internas, no quisieron acordar por distrito y encima en la provincia el macrismo exigió 11 lugares para diputados provincial y 5 para diputados nacionales‘, se quejó un dirigente del peronismo disidente.

Con el propósito de acordar con el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, una alianza con posible proyección nacional, De la Sota y De Narváez estuvieron reunidos anoche en un hotel céntrico con dirigentes del Pro (macrismo) e intendentes que responden a ese último sector. ‘Le estamos pidiendo por favor que cerremos un acuerdo‘ informaban fuentes del peronismo disidente. No obstante, según los voceros del peronismo anti K las negociaciones estuvieron ‘empantanadas‘ ya que el macrismo se negó a un acuerdo nacional, por distrito o bien a ir a internas.

Según informaban anoche fuentes moyanistas, se esperaba ‘un acuerdo con el Pro, pero creo que finalmente iremos solos‘.

En tanto, los partidos Unión Celeste y Blanco (denarvaísmo) y el Partido por la Cultura, la Educación y el Trabajo (PCEyT-moyanismo) se preparaban para presentar anoche oficialmente a la Justicia Electoral el frente que competirá en las primarias abiertas de agosto próximo, según las fuentes moyanistas.

Hasta anoche hubo conversaciones entre todos los sectores para intentar alcanzar un acuerdo con los macristas, mientras imperaba el hermetismo tras una jornada de febriles negociaciones. Representantes del macrismo y del peronismo antikirchnerista (incluido el sector de Moyano) permanecieron reunidos anoche y mantuvieron conversaciones telefónicas para aproximar posiciones.

Incluso, según pudo saber Télam, el Jardín Botánico se convirtió durante horas en el búnker de la dirigencia macrista, ante el inminente cierre del período legal para suscribir alianzas, que vencía anoche, a última hora.

Una de las trabas principales era la distribución de espacios en las listas para la provincia de Buenos Aires: el Pro se aferraba a ubicar 5 diputados y 11 legisladores provinciales y rechazaba la posibilidad de dirimirlo en primarias, algo propuesto el martes por De Narváez a Macri.

El segundo escollo era Córdoba: De la Sota estaba interesado en que el Pro desistiera de presentar candidato propio. Inclusive, en la reunión mantenida el viernes pasado por De Narváez con los intendentes macristas, éste fue un tema en el que tampoco pudieron acordar.

Fuente: Télam y DyN