La implementación el sistema de voto electrónico a lo largo de este año electoral en la Ciudad, que se presentó como una muestra cabal de la idea de un Estado modernizador que promueve el PRO y el jefe de Gobierno porteño como forma de gobierno, se cayó ayer, y por mandato del propio Mauricio Macri.

En una sesión especial, no exenta de ironías, la Legislatura porteña aprobó ayer, con 55 votos positivos, dos negativos y una abstención, un proyecto del PRO que suspende la aplicación de boleta única y voto electrónico en las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), que tendrán lugar el próximo 26 de abril.

En el oficialismo, advirtieron que “no resulta prudente” la aplicación del nuevo sistema en las PASO, y argumentaron la falta de capacitación y de conocimiento de estas nuevas tecnologías, y en este sentido, señalaron que se prevé que se implemente en las elecciones generales del 5 de julio, aunque nadie puede asegurarlo.

El proyecto aprobado se respalda en un informe divulgado por la Defensoría del Pueblo porteño que desaconsejaba la aplicación del nuevo sistema por la falta de capacitación en la ciudadanía. De hecho, en los fundamentos de la ley votada se sostiene que “el cambio de un sistema de votación utilizado en nuestra jurisdicción hace más de un siglo, requiere información y capacitación.

En particular, en determinados grupos como los mayores de 50 años y quienes posean menor nivel de instrucción formal”.

“La oposición habla de improvisación”, cuestionó el vicepresidente primero del Parlamento, Cristian Ritondo, pero agregó: “Preferimos postergar su utilización y que salga bien, a implementarlo y que cuando las urnas hablen y elijan al PRO, nos digan que hicimos trampa”. Ritondo intentó así aplacar las críticas de la oposición que denunció “improvisación” y “mal armado” del sistema, y hasta lo comparó con el fracaso del sistema de inscripción online que estableció el gobierno de la Ciudad en las escuela porteñas, cuestionados incansablemente por padres y alumnos.

Por su parte, la presidenta del bloque del Frente para la Victoria, Gabriela Alegre, explicó el voto positivo de su bancada al aclarar que fue por “responsabilidad institucional para dar certeza a la ciudadanía y no convertirnos en un obstáculo más de todos los generados por Mauricio Macri” para la aplicación de la ley de sistema electoral, que incluía el voto electrónico.

“Para ser modernos, hay que ser serios responsables y eficaces”, exigió la diputada K que vio en la suspensión la mejor salida para este “atolladero”. Es que, al momento de presentar el proyecto electoral a mediados del 2012, Macri presentó al sistema de Boleta Única y voto electrónico como “el más utilizado en las democracias contemporáneas” y como “una herramienta modernizadora del sistema electoral vigente, que dota de una mayor transparencia al proceso de votación”.