En una jornada de alto contenido político, que sirvió para dar las primeras señales de cuál será la impronta en las relaciones bilaterales con los países de la región, el presidente electo, Mauricio Macri, se reunió ayer con las presidentas de Brasil, Dilma Rousseff y de Chile, Michelle Bachelet.
La integración regional, el Mercosur y los recursos energéticos fueron los temas clave de la agenda.
A la mandataria de Brasil, Dilma Rousseff, Macri le pidió ‘dinamizar‘ el Mercosur y la relación bilateral para superar la ‘recesión‘ que afecta a ambos países, en su primera gira como futuro jefe de Estado.
La misma preocupación por el Mercosur se la reiteró a Bachelet horas más tarde. ‘Compartimos que hay que volver a darle vitalidad y funcionamiento activo al Mercosur que ha sido postergado, dilatado, diferido‘, sostuvo el presidente electo, que también reiteró que ‘hay que ir convergiendo hacia la Alianza del Pacífico, utilizando el ALADI (Asociación Latinoamericana de Integración)‘.
En el cónclave, con Dilma Rousseff que se extendió por más de una hora en el Palacio de Planalto, sede del gobierno en Brasilia, Macri se interesó por el proceso de juicio político que se impulsa contra Rousseff y dejó fuera de la ‘agenda‘ la solicitud de un swap de monedas para sumar al Banco Central, indicó tras del encuentro.
El presidente electo abogó por ‘dinamizar‘ la ‘integración‘, tanto ‘bilateral‘ como a partir del Mercosur, al aclarar que se trata de ‘procesos paralelos‘ y que ‘si a Brasil le va mejor, a la Argentina le irá mejor, y viceversa‘. Y advirtió: ‘Ambos países estamos sufriendo procesos de recesión y necesitamos poner nuestras economías en marcha‘.
En cuanto al pedido de juicio político contra Rousseff por adulteración de cuentas públicas, dijo haberla visto ‘muy tranquila‘ y manifestó que confiaba ‘plenamente en las instituciones de Brasil‘, al que definió como ‘un país fuerte y sólido, que ha consolidado su sistema democrático‘. ‘Compartimos la visión de Brasil, cuando el Mercosur pone una propuesta sobre la mesa, que la Unión Europea ponga la suya y se dé comienzo a un proceso serio de negociación. Hace varias décadas que se repite el tema agrícola y queremos que se lo encare‘, enfatizó Macri, y reiteró su voluntad de ‘converger‘ como bloque en la Alianza del Pacífico.
Por otro lado, planteó ante Rousseff su ‘preocupación‘ por la situación política en Venezuela, y ratificó que, si bien espera que ‘se diluya la tensión que se vive‘ en ese país, buscará aplicar la ‘cláusula democrática‘ al gobierno de Nicolás Maduro cuando el Mercosur se reúna en Asunción de Paraguay, el 21 de este mes. Mencionó que tanto Brasil como Argentina estarán ‘atentos. El 10 hablaremos de vuelta y evaluaremos lo que haya pasado‘ en los comicios venezolanos del próximo domingo, completó.
En su fugáz paso por Chile, Macri, donde fue agazajado con una cena, prometió estudiar retirarle el asilo político al ex guerrillero, Galvarino Apablaza Guerra, involucrando en el crimen del senador chileno Jaime Guzmán. Y puso sobre el tapete su visión en materia energética.
Macri indicó que ambos países deben ‘volver a hacer el ejercicio de cómo integrar la matriz energética de la región‘, con el objetivo de ‘ir disminuyendo la importación extrazona que es muy cara‘. En ese sentido, evaluó que un primer paso es ‘sustituir importaciones‘ provenientes del Atlántico ‘a través del Pacífico‘ que, según dijo, ‘es algo que está estudiando Juan Aranguren -designado ministro de Energía- y saber ‘qué gasoductos pueden utilizarse de Chile a Argentina porque cuando Vaca Muerta y Los Molles estén funcionando, vamos a poder exportar gas‘.

