El presidente argentino, Mauricio Macri, aceptó la renuncia del juez federal Norberto Oyarbide, presentada por el magistrado la semana pasada, tras 21 años en el cargo, y oficializada ayer con su publicación en el Boletín Oficial; y más tarde se conoció que el juez federal Marcelo Martínez Di Giorgi será quien lo reemplazará.

En un comunicado en su cuenta social de Facebook donde criticó duramente al magistrado, Macri había anunciado antenoche que aceptaba la dimisión de Oyarbide como responsable del juzgado nacional en lo criminal y correccional número 5 de la Capital.

‘Lo hago con doble sensación: por un lado tengo el alivio porque damos un paso para mejorar la justicia de nuestro país’, sostuvo en el texto.

‘Por el otro, comparto la sensación de muchos de las ganas de

que pase por el proceso de juicio político que venimos reclamando hace tiempo’. ‘Para mí es especialmente difícil porque sufrí en carne propia su discrecionalidad y su arbitrariedad. Pero lo hago con la tranquilidad de saber que estamos dando un paso en la dirección correcta’, continuó.

El juez había presentado su renuncia el 7 de abril, pero hasta ayer continuó en sus funciones.

Oyarbide enfrentaba una causa en su contra por haber suspendido en 2014 un allanamiento tras recibir una llamada de un funcionario del gobierno anterior.