Los padres de Nicolás Flores, el niño en virtud del cual el próximo sábado será beatificado el sacerdote cordobés José Gabriel Brochero, se reivindican como ‘brocherianos‘ de toda la vida, por la cercanía de la familia de su esposa con el sacerdote.
Osvaldo Flores, padre de Nicolás, contó a Télam que los bisabuelos de su esposa, Sandra Violino, ‘trabajaron con Brochero y en la casa del abuelo de ella paraban quienes asistían a la zona a hacer ejercicios espirituales‘ con el cura.
‘En mi caso, que soy oriundo de la localidad de Mina Clavero, mi abuela me inculcó la devoción por Brochero y luego cuando nos casamos, lo hicimos en la iglesia de Cura Brochero‘, relató.
‘Cuando ella quedó embarazada, ofrecimos el embarazo a Brochero. Nicolás fue bautizado en la misma iglesia, donde tomó la comunión, por lo que la figura del sacerdote siempre ha estado ligada a nuestra familia‘, expresó el hombre.
‘Éramos católicos, practicantes, pero el haber recibido una gracia como ésta, nos cambió la vida y la visión del amor de Dios. A cada segundo agradecemos este regalo, que es la vida de Nicolás, y además que su caso sirva para que Brochero sea beato‘, manifestó por su parte Violino.
Nicolás concluyó el año pasado el ciclo primario en una escuela común, pero este año, para que agudizara su proceso de autonomía y luego de una serie de estudios que determinaron que ‘es un niño fronterizo, que se encuentra por debajo del 70 por ciento del coeficiente normal‘, según su madre, está cursando en el colegio ‘Divina Providencia, con una currícula común, pero adecuada a su nivel intelectual‘.
Los padres están orgullosos del pequeño, quien es hincha de Belgrano de Córdoba, porque hace la vida de un chico de su edad y por su tesón, dado que, pese a haber perdido la visión de su ojo izquierdo, por el daño neurológico sufrido, ‘se propuso escribir en hojas con renglones normales y lo logró‘, pese a que el oculista había recomendado que le adaptaran unos renglones de un centímetro.
‘Hoy escribe en hojas con renglones comunes. Tiene una letra divina y una prolijidad increíble. Nos sorprende día tras día. No le ponemos techo a su educación’, contó su madre.
Por último, los padres agregaron que ‘con la gracia de Dios y la ayuda de Brochero, no sabemos a dónde puede llegar. Simplemente, lo acompañamos en el proceso‘. Fuente: Télam.

