Con 20.642,2 hectáreas cultivadas de olivos, la aceituna es la segunda especie frutal con mayor superficie implantada en la provincia de Mendoza, precedida por la vid.
Según el libro ‘Sectorial de Olivo‘, elaborado a partir de los datos disparados por el Censo Frutícola Provincial 2010 desarrollado por el Instituto de Desarrollo Rural (IDR), ‘con 20.642,2 hectáreas de olivares la aceituna es la segunda especie frutal con mayor superficie implantada en Mendoza, luego de la vid‘.
Ese número resulta alentador si se lo compara con el obtenido en el primer censo realizado en esta provincia en 1992, que indicó que la superficie estimada de olivares era de 13.700 hectáreas.
Es que Mendoza, por sus características geográficas y ecológicas, representa un territorio óptimo para el desarrollo de la actividad olivícola, que la ha posicionado como una de las principales provincias productoras de Argentina, junto con Catamarca, La Rioja y San Juan.
En Mendoza, el cultivo se concentra principalmente en las regiones Norte y Este, compartiendo el oasis irrigado recorrido por el río Mendoza y Tunuyán; y la región sur, de mayor extensión que las anteriores, atravesada por los ríos Diamante y Atuel.
El crecimiento de las aceitunas destinadas a la fabricación de aceite está principalmente representado por la variedad Arbequina, la cual en 1992 presentaba alrededor de 530 hectáreas en toda la provincia y, actualmente es la principal variedad con alrededor de 6.811 hectáreas implantadas (el 33 % del total de la superficie).
