Un universo de 1.386.878 chicos de 16 y 17 años de todo el país quedaron habilitados anoche para ejercer el derecho de elegir legisladores nacionales en las legislativas de 2013, y autoridades nacionales en 2015, al convertirse en ley el proyecto del voto joven que impulsó el oficialismo.
A tono con la iniciativa, el debate de largo aliento en Diputados estuvo marcado por una notoria presencia de jóvenes en los balcones del recinto, desde donde los grupos cantaban consignas a favor de la ley.
La iniciativa fue respaldada por 131 votos, apenas dos más de los 129 reglamentarios que se necesitaban para aprobarla.
El voto en Argentina es obligatorio para los argentinos mayores de 18 años y hasta los 70 años y en las últimas elecciones, las presidenciales de 2011, el padrón de votantes fue de 28,6 millones electores.
El proyecto aprobado cerca de la medianoche por Diputados, y que había recibió el visto bueno del Senado el pasado 17 de octubre, es optativo -ver recuadro-.
El kirchnerismo aprobó la reforma del Código Nacional Electoral, que habilita el voto optativo a los jóvenes de 16 y 17 años, con el apoyo de algunos bloques de la oposición que mostraron algunas fisuras internas a la hora de votar en el recinto de la Cámara Baja.
Durante la sesión especial, pedida por el oficialismo, que se inició minutos después del mediodía, el FPV y sus aliados expresaron su respaldo a la iniciativa y la UCR dejó en libertad de acción a sus integrantes.
El FAP, por su parte, se mostró dividido porque socialistas, GEN, el juecismo cordobés y Libres del Sur se abstuvieron, mientras que la Unidad Popular de De Gennaro y Claudio Lozano resolvieron apoyarlo.
Por la abstención, se pronunció además Proyecto Sur de Fernando Solanas, quien indicó estar ‘a favor de la ampliación de derechos, pero en contra de la manipulación electoral‘. En tanto, los disidentes del Frente Peronista se expresaron en contra, igual que la Coalición Cívica, aunque este bloque se retiró del recinto a la hora de votar y el macrismo, por su parte, encolumnó a su fuerza por la negativa.
La presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara Baja, la kirchnerista Diana Conti, fue la encargada de defender el proyecto y apuntó que la norma busca ‘ampliar la base electoral y de ciudadanía‘ y descartó que se trate de ‘demagogia de adultos‘ u oportunismo, para afirmar que es una muestra de ‘coherencia‘.
