Las turbulencias de la economía mundial por efecto de la crisis financiera internacional tendrán algún impacto en la Argentina este año, aunque frenará el crecimiento y la creación de empleos. Esta línea de pensamiento fue el eje central de la primera evaluación sobre la economía doméstica 2012 que realizó ayer el ministro del área, Hernán Lorenzino, que también debutó en soledad en los medios ya que desde que asumió el 10 de diciembre pasado había mantenido un bajo perfil en el Gobierno.
Al hacer una radiografía de lo que se debe esperar en materia económica en el país, el titular del Palacio de Hacienda auguró que el 2012 será un ‘buen año‘ para la economía argentina pese a que será ‘complicado‘ el panorama mundial y no habrá desde el exterior ‘viento de cola‘. También evaluó que no habrá grandes cambios en el precio del dólar y que se negociará en un acuerdo con el Club de París para pagar la deuda, -ver aparte-.
‘Lo que claramente vemos es que de afuera no va a venir lo que algunos les encanta llamar viento de cola para Argentina. Ahora bien, esto no hace que nuestra visión de la economía doméstica no deje de ser optimista. Creo que va a ser un buen año, un año de crecimiento‘, evaluó Lorenzino, en una entrevista con radio La Red.
El ministro afirmó que el Gobierno tiene los instrumentos para cumplir con las metas de crecimiento, de empleo, y de inclusión social, previstas en la Ley de Presupuesto 2012, y que es ‘el rumbo‘ del modelo que marcó la presidenta Cristina Fernández.
‘No podemos desconocer que de afuera no vienen vientos favorables. Independientemente de esto, hay un gobierno que tiene muy en claro que el modelo que hay que profundizar tiene como norte el crecimiento, el empleo, la inclusión social. Eso lo vamos a seguir haciendo, y va a ser un buen año como fue el año pasado‘, resaltó.
Consultado sobre si la gente que tiene ahorros puede gastar en un plasma fabricado en Tierra del Fuego en seis cuotas o doce, contestó en forma contundente: ‘Yo lo haría, por supuesto‘. Lorenzino sostuvo que este año persistirán ‘las turbulencias‘ internacionales, pero aseveró que Argentina podrá ‘tener una economía pujante con un mercado interno muy importante que hemos sabido regenerar y que vamos a mantener‘. ‘Será un año con crecimiento en la actividad económica, con creación de empleo, y manteniendo un mercado interno robusto‘.
En tren de hilar fino, el ministro anticipó que Argentina tratará mantener lo que ha sido una constante desde el 2009: el gasto de capital del sector público por encima de 3 puntos del PBI. Esto para terminar obras emblemáticas como Yacyretá, Atucha, la autopista Rosario-Córdoba o sostener las mayores prestaciones para la seguridad social.

