El presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, reclamó ayer ‘definiciones concretas‘ en la investigación de la muerte de Alberto Nisman para que el caso no quede impune y la víctima no termine ‘siendo culpable‘, pero la querellante Sandra Arroyo Salgado y la fiscal Viviana Fein continuaron con su batalla procesal que provoca el empantanamiento de la causa.
‘El tiempo excesivo termina enredando el proceso‘ y en esas circunstancias ‘las víctimas terminan siendo culpables‘, alertó Lorenzetti, quien entonces reclamó celeridad en la pesquisa.
‘No quiero juzgar lo que hace la fiscal porque no me corresponde, pero sí creo que es momento en el que hay que tomarse definiciones concretas. Nos ha pasado en muchos casos que los homicidios no se resuelven, o terminan en cuestiones subalternas, derivadas, y esto no puede ser así‘, advirtió.
Lorenzetti también reclamó ‘más investigación policial‘, y avisó que ‘faltan cuerpos policiales especializados con tecnología‘.
Pero pese a la advertencia del juez, Arroyo Salgado, viuda de Nisman apeló ayer el rechazo a su recusación contra Fein -que fue confirmada en el expediente por la jueza Fabiana Palmaghini-, mientras la fiscal replicó que ella pretende ‘el avance de la investigación en procura de la verdad, pero las reiteradas presentaciones de la parte querellante lo impiden‘.
Arroyo Salgado apeló el rechazo a su recusación contra Fein, pese a que el sábado por la noche había dicho que no tiene ‘nada personal‘ contra la fiscal Fein. Ahora se debe determinar si el rechazo a la recusación es apelable o no, lo que redundará en la confirmación definitiva de Fein en la causa o una virtual paralización del expediente hasta que se pronuncie la Cámara de Apelaciones.
