Doce días después de la declaración que puso tras las rejas al empresario K, Lázaro Báez, y a su contador, Daniel Pérez Gadín, anoche se hizo pública toda la indagatoria del valijero, Leonardo Fariña, que había permanecido desde el 8 de abril bajo siete llaves por el secreto de sumario.
La extensa declaración del arrepentido ante el juez Sebastián Casanello marcó un antes y un después en la causa por ‘La ruta del dinero K‘ ya que sus palabras revelan la presunta trama de amistades, traiciones y negociados que involucrarían a la familia Kirchner y a Báez.
Según se desprende de la declaración, a la que accedieron los principales diarios nacionales, Fariña contó, paso a paso, cómo el ‘mundo de la obra pública (…) se transformó en la caja primordial de lo que sería el gobierno que inició Néstor Kirchner‘.
El valijero hizo referencia a ‘un plan sistémico cuyo objeto fue el vaciamiento de las arcas públicas mediante la obra pública‘ y lo describió en cinco pasos: ‘En primer lugar, sobreprecio en la obra pública; dos, adelanto financiero de obra; tres, facturación apócrifa; cuatro, cohecho y cinco, lavado de activos‘.
De acuerdo a la revelación, el empresario Lázaro Báez tenía un fuerte vínculo con el expresidente Néstor Kirchner, pero una marcada distancia con su mujer.
‘Lázaro decía textualmente: ’Néstor era mi amigo desde siempre. Ella no. Esto lo hice con mi amigo y queda acá’‘, refiriéndose a su ‘emporio‘.
Fariña también indicó que tras la muerte de Néstor, Cristina y sus hijos ‘fueron golpeando a los empresarios más emblemáticos amigos del marido, reclamando lo que teóricamente era de él, y ahí es donde viene el cortocircuito entre Lázaro Báez y Cristina Kirchner‘.
‘A partir de la muerte de Néstor Kirchner, empieza a caer la adjudicación de las obras públicas. Ellos estaban re calientes. Ahí deja traslucir eso de que ’lo que yo hice con mi amigo es nuestro’. Mal y pronto: Cristina piensa que lo que hizo Lázaro Báez fue robarle dinero‘, sostuvo Fariña ante el juez Casanello.
En la declaración de 85 páginas, Fariña realiza un detallado mapa de los movimientos de dinero en efectivo que terminaron en cuentas en el exterior. Revela nombres de financistas que aportaron sus conocimientos para que se evitara rastrear el dinero proveniente de maniobras ilícitas y girado al exterior. Dio los nombres de cuentas y empresas en otros países que fueron utilizadas para mover el dinero que sacaban desde la financiera SGI, más conocida como La Rosadita. Pero también señaló a otras financieras mediante las que se hicieron giros fuera del país. Contó que él mismo, junto a Martín Báez, transportó dinero en efectivo para sacarlo del país por medio de transferencias. Clarín, La Nación, Perfil.

