Carlos Carrascosa, condenado por el crimen de su esposa, María Marta García Belsunce, salió ayer de la cárcel de Campana, donde estaba alojado desde hace cinco años, y fue llevado al country del partido bonaerense de Escobar para cumplir prisión domiciliaria. Con una camisa verde y sentado en el asiento de atrás de una camioneta del Servicio Penitenciario Bonaerense, Carrascosa llegó minutos después de las 18, custodiado por dos agentes, al country del Centro Urbano Barrancas de Escobar (CUBE), donde cumplirá arresto domiciliario luego de haber pagado una fianza de un millón de pesos.
Según la página web de CUBE, el lugar donde vivirá Carrascosa es un country de 80 hectáreas ubicado a la vera del río Luján, pegado al Náutico Escobar Country Club. No obstante, Carrascosa no podrá recorrer las instalaciones si no quiere perder el beneficio de la prisión domiciliaria: sólo podrá moverse en el perímetro de la casa donde va a vivir.
El viudo estará controlado a través de una tobillera electrónica -conectada a la línea de teléfono- que va a monitorear si está dentro del radio autorizado para movilizarse. No es la primera vez que Carrascosa se aloja allí: es la casa de un amigo suyo, Héctor Liñeiro, quien ya lo albergó hasta que terminó preso en 2009.
La legislación argentina prevé el beneficio del arresto domiciliario a partir de los 70 años, edad que Carrascosa alcanzó en diciembre pasado. Fuentes: DyN, Télam y Efe
