El ruralismo realizará un paro de actividades desde el próximo lunes 24 de agosto por el término de cinco días en reclamo de un cambio en la política agropecuaria, para que se atiendan cuestiones vinculadas a la falta de rentabilidad, suba de costos por inflación y caída de mercados externos.

La medida es impulsada por la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y la Sociedad Rural Argentina (SRA) y pese a no contar con el aval de la cúpula de la Federación Agraria Argentina (FAA) dirigida por el santafesino Omar Príncipe, en provincias como Córdoba y Entre Ríos la dirigencia federada también se sumará al paro.

La convocatoria fue cursada bajo la consigna “No Maten al Campo” y comenzará a la hora cero del próximo lunes 24 de agosto con un cese de comercialización de granos y hacienda en pie para finalizar a la medianoche del viernes 28 de agosto. De cara a atender las necesidades económicas que deja las inundaciones, principalmente en el Norte y centro bonaerense y el Sur de Santa Fe, las entidades de la Mesa de Enlace nacional dispusieron que la medida de fuerza excluya a aquellas regiones que fueron afectadas por las últimas lluvias y también a los bienes perecederos, principalmente leche o productos de huerta.

Desde el campo se reclama la eliminación de retenciones a granos tales como trigo y maíz, y también a las economías regionales, al tiempo que se pidió desestimar las trabas comerciales que pesan sobre las operaciones de exportación.