Hace 10 años dejó la provincia de San Juan para estudiar una carrera atípica en ese momento para una mujer. La joven Cecilia Di Carlo Vitoloni, fascinada de chica por todo lo relacionado a las fuerzas militares y el mar, se sintió a los 17 años flechada por la vocación y decidió estudiar en la Escuela Naval. Hoy, con apenas 28 años, esta Teniente de Fragata cuenta con el honor de haberse convertido en la primera mujer en estar al frente del Cormorán, una embarcación de la Armada con una tripulación compuesta, en su mayoría, por hombres.
En una charla con DIARIO DE CUYO desde Buenos Aires, la joven de 28 años, contó que ’al principio no fue fácil tomar la decisión de estudiar esta carrera’. Comunicarle el deseo a sus padres era el primer gran paso en la vida de Cecilia, ya que su padre y hermanos -ella es la segunda de cuatro hermanos- se inclinaron por carreras tradicionales, como la ingeniería. Fue por eso que ‘casi a escondidas’ empezó a informarse por sus propios medios sobre la Armada.
’Estaba por terminar la secundaria en la Escuela San Martín y no tenía bien definido qué iba a seguir. Siempre me llamó la atención la vida de los militares, sus carreras y el tema del uniforme. En San Juan mucho no se conoce esta carrera, así que empecé a averiguar un poco más, hasta que me acerqué a la Delegación Naval en San Juan. Allí me asesoraron y decidí anotarme’, relató.
El momento de enfrentar a sus padres y exponerle su decisión, llegó acompañado de ‘cierto temor’ a fines de 2003, antes de rendir el examen de ingreso a la Escuela Naval Militar de La Plata. ‘Cuando se lo dije a mis viejos, al principio no querían saber nada. A mi mamá fue a la que más le costó, porque la distancia era todo un tema, ella
creía que me iba para siempre. Después me entendieron y me dieron su apoyo total’, recuerda la joven que en las vacaciones regresa a la casa de su familia, a pocas cuadras de la terminal de ómnibus en capital.
‘Viajo en las vacaciones por lo general, o en Semana Santa, cuando tengo varios días libres, porque se me complica con el tiempo. Siempre quiero volver para ver a mis seres queridos’, explica la joven que no deja de sorprenderse de cómo cambia San Juan día a día.
Al comenzar sus estudios en 2004, tomó con naturalidad compartir el curso mayoría de varones. ’Siempre tuve compañeros varones en la secundaria, así que no lo vi raro. Además, resaltó algunos cambios que hubieron en la Escuela Naval con la llegada de las mujeres. ’Construyeron habitaciones e hicieron espacios para nosotras, pero en lo demás siempre hubo trato igualitario. Es más, compartíamos todas las actividades tanto físicas como académicas con nuestros compañeros de promoción’, explica.
Actualmente, la joven que porta el rango de Teniente de Fragata, está al frente de la lancha hidrográfica Cormorán y representa un hito en la historia de este navío, ya que es la primera vez que es comandada por una mujer.
Cecilia, que reconoció que su especialidad en oceanografía ’le facilitó ocupar este puesto’, explicó que con la Cormorán realizan ’Batimetría, es decir salimos a navegar para medir las profundidades en lugares donde no están medidas para hacer cartas de navegación’.
Estas actividades, que se prolongarán durante todo el 2014, las realizan en la lancha que navega en el río de La Plata, y también en el Uruguay, Paraná y Paraguay.
Con respecto al estar al frente de una lancha con varios varones, la mayoría más grandes que ella, la Teniente lo catalogó como ’nada del otro mundo’. ’Los mismos principios que nos enseñaron en la Escuela, como compañerismo, solidaridad y respeto a la jerarquía, se aplican acá, así que algunos subalternos me asesoran, doy las órdenes y las respetan porque muchos de ellos tienen más experiencia’, admite.
Por último, al plantearse nuevas metas, la sanjuanina prefiere ‘vivir el día a día’.
’Creo que no me imaginaba llegar a estar al frente de una embarcación a esta edad. Por lo general hay que tener 20 años de servicio para estar al frente de una nave y yo con 10 ya estoy al mando de una, aunque de menor envergadura. Pero asumí el desafío y trato de aprovecharlo y disfrutarlo para seguir haciendo lo que me gusta, estar en el mar cumpliendo servicio’.

