El juez del Tribunal de Casación bonaerense Benjamín Sal Llargués, uno de los dos magistrados que atenuaron la condena al abusador de un niño de seis años por su presunta orientación de género, renunció a su cargo para obtener el beneficio de la jubilación.
La dimisión de Sal Llargués se sumó a la renuncia presentada el lunes por su par Horacio Piombo, quien también fundamentó el abandono del cargo en “fines jubilatorios”. Las dos renuncias deberán ser evaluadas por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, a quien el diputado bonaerense del GEN Juan Carlos Juárez pidió que no las acepte, porque “con la renuncia buscan eludir el proceso del jury de enjuiciamiento y con ese artilugio evitar ser juzgados y asegurarse la jubilación”.
Fuentes de la Suprema Corte bonaerense informaron que la carta de dimisión de Sal Llargués fue recibida en la oficina del presidente del máximo tribunal, Juan Carlos Hitters. Sal Llargués manifestó en la carta que su “dimisión sobreviene en medio de un campaña de fuerte repercusión mediática a propósito de un fallo dictado hace casi un año atrás y cuya polémica fuera desatada por tergiversaciones”.
“Sigo pensando que un abuso sexual es igualmente grave tratándose de un niño y eso ha sido lo que se resolviera”, expresó el magistrado. El juez había dicho en declaraciones realizadas a la prensa días atrás que el fallo que suscribió junto a Piombo fue distorsionado “por diferentes vectores de la opinión pública sin ningún derecho a réplica (…) por la sola presión de titulares que de ser reales deberían ciertamente promover escándalo”.
Las renuncias, en caso de ser aceptadas por el Ejecutivo, harán caer el jury que el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados inició en abril en contra de los dos jueces por “mal desempeño de sus funciones”, a raíz de un fallo similar.

