La crisis policial con autoacuartelamientos y protestas se expandió ayer como un reguero de pólvora en las provincias con epicentro de Santa Fe donde los uniformados rechazaron la oferta salarial, y Buenos Aires, que impuso una mejora por decreto que dividió aguas entre los uniformados. Mientras, al compás de las protestas policiales, se produjo una nueva ola de saqueos en varios distritos que dejó un salto de cuatro muertos: dos en Jujuy, uno en Entre Ríos y otro en Chaco. Además, se registraron múltiples destrozos en Concordia, Mar del Plata, Tucumán, Salta y Jujuy. También se registraron hechos de violencia similares a los registrados en Córdoba la semana pasada ya que el Tucumán un grupo de unas cien personas cortaron la ruta en plena avenida Circunvalación y atacaron con piedras y palos a los automovilistas para robarlos. Y como si esto fuera poco, el caos volvió anoche a La Rioja donde cientos de empleados públicos con sus gremios se enfrentaron con piedras, naranjazos, huevos y palos con el personal de infantería de la policía provincial, que respondió con balas de goma frente a la casa de gobierno local.

Frente a desmadre de la protesta, el Gobierno nacional informó que ‘monitoreaba‘ la situación y confirmó, a través del ministro de Justicia, Julio Alak, que iniciará denuncias penales para que se investigue a quienes no cumplan con el deber de ‘garantizar un derecho de todos los ciudadanos como es la seguridad pública‘.
La crisis en las fuerzas de seguridad, afectó ya a 20 provincias y alcanzó ayer a Buenos Aires, Santa Fe, Chaco, Tucumán, Entre Ríos, Corrientes, Chubut, La Pampa, Mendoza, San Luis, Salta y Jujuy con protestas, mientras en otras había negociaciones ‘preventivas‘ o se normalizaban los servicios en las unidades policiales. En Río Negro finalmente hubo acuerdo a partir del cual los policías recibirán desde enero un aumento del 35% en los haberes, para llegar a una suma básica de bolsillo de 9.500 pesos para el agente del agrupamiento Seguridad Escalafón General, a los que se agregan 500 pesos en concepto de presentismo.

En Buenos Aires, el plato fuerte del día, parecía encaminarse a una solución anoche decreto. El gobernador Daniel Scioli dispuso elevar los sueldos iniciales de la policía a 8.570 pesos por todo concepto, dar otros 450 pesos de aumento en enero en concepto de ropa y en marzo otorgar al personal policial el mismo porcentaje de aumento que obtengan los docentes en la paritaria. Pero el mandatario bonaerense aclaró que no se trataba de ‘un ofrecimiento sino de una decisión‘, lo cual dividió a los agentes: la mayoría acató la disposición y levantó las medidas de fuerzas, mientras otros grupos la rechazaron. Se trata de agentes de la guardia de Infantería y grupos que pugna por la sindicalización de la fuerza de seguridad que reclaman 12.500 pesos de bolsillo.

La protesta de los uniformados bonaerenses ,que se circunscribe a La Plata y Mar del Plata, derivó en la noche del domingo en actos de vandalismo. Hubo doce comercios saqueados y 17 detenidos. Anoche, Scioli hizo un especial reconocimiento a la “inmensa mayoría de la policía que se mantuvo cumpliendo sus funciones” y dijo que “el 98 por ciento de las comisarías de la Provincia funcionan con normalidad”.