El 57,9 por ciento de los argentinos, es decir, casi seis de cada diez tiene exceso de peso, y el 20,8 por ciento de la población es obesa según reveló la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo 2013 del Ministerio de Salud que dio cuenta de un aumento del 42,5% de la obesidad en el país en los últimos ocho años.
La buena noticia es que el consumo de sal y la exposición al humo de tabaco ajeno en bares y restaurantes disminuyó en 2013 y que va creciendo la conciencia respecto al uso del casco y el cinturón de seguridad.
Entre 2005 y 2013 la obesidad mostró un preocupante aumento aumentó un 42,5% y tuvo una incidencia en la población de 20,8% en 2013, mientras en 2005 fue de 14,6% y trepó al 18,5% en 2009. Mientras la prevalencia de la obesidad fue mayor entre varones de menor nivel educativo.
El estudio mostró que el 57,9% de las personas tiene exceso de peso, (abarca a quienes tienen sobrepeso y obesidad) lo que significó un incremento respecto de 2009, cuando en esa situación se encontraba el 53,4%, mientras que en 2005 fue de 49%.
Entre 2005 y 2013, a su vez, se registra un incremento del 18 por ciento en ese indicador.
La información surge de la Tercera Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) que se realizó a 32.365 personas mayores de 18 años de todo el país a fines de 2013, y cuyos resultados fueron presentados ayer por el Ministerio de Salud de la Nación y el Indec.
El aumento de población adulta con exceso de peso que está en estrecha vinculación con la alta prevalencia de enfermedades no transmisibles como las patologías cardiovasculares, la diabetes y la hipertensión se advierte con claridad cuando se comparan los indicadores conocidos ayer con los obtenidos en las dos encuestas anteriores que, con la misma metodología, se realizaron en 2005 y 2009.
La encuesta reveló que ‘la baja actividad física se evidenció en 1 de cada 2 personas‘ y sostuvo que ‘se mantuvo estable con relación a 2009 y resultó mayor entre mujeres‘.
En este contexto, dos de cada diez argentinos considera que su salud es mala o regular, en su mayoría mujeres, lo que se agrava en sectores de menores recursos, mientras una de cada cuatro personas fuma y se mantiene estable la prevalencia de hipertensión, colesterol y glucemia respecto a los últimos cuatro años. También reveló una reducción del porcentaje de personas que se sienten ansiosas o deprimidas, con 16,3%, mientras que en 2009 fueron 19,3% y en 2005, 22,8%.
El estudio reveló que 9 de cada 10 adultos se controló la presión arterial en los últimos dos años: 92,7% en 2013, 81,4% en 2009 y 78,7% en 2005. La prevalencia de hipertensión entre quienes se controlaron se mantuvo estable en 2013, cuando registró presión arterial elevada el 34,1% de las personas, mientras que en 2009 fue el 34,8% y en 2005, el 34,5%.
Ocho de cada 10 personas, varones mayores de 34 años y mujeres de más de 44, se midieron alguna vez el colesterol plasmático y registró colesterol elevado el 29,8%, mientras que en 2009 fue el 29,1%.
El control de glucemia se mantuvo estable en 2013 respecto de los últimos cuatro años, cuando se midieron azúcar en sangre 8 de cada 10 adultos y presentó diabetes o glucosa elevada 1 cada 10 personas.
La prevalencia de glucemia elevada o diabetes fue de 9,8% en 2013 y 9,6% en 2009. El consumo de alcohol regular de riesgo fue de 9,7% en 2013, mientras que en 2009 fue de 10,7 y 9,6% en 2005. El consumo de alcohol episódico excesivo fue de 10,4% en 2013, mientras que en 2009 fue de 8,9% y 10,1% en 2005.
El 21,2% de las personas consideró en 2013 que su salud general es mala o regular y el reporte se incrementa entre mujeres de nivel menor de ingresos.
Un dato alentador de la encuesta tiene que ver con el consumo de sal que disminuyó en los últimos cuatro años. La encuesta reportó que el 17,3% de los argentinos agrega siempre ese elemento a las comidas después de la cocción o al sentarse a la mesa, mientras que en 2009 lo hizo el 25,3%. (DyN, Télam).

