El microcentro de San Juan ayer se vio convulsionado por la presencia de 33 camiones y 150 personas que rodearon la Plaza 25 de Mayo y luego se desplazaron por las principales calles. Fue por el paro que realizó el gremio de camioneros, el cual causó un caos vehicular por alrededor de 1 hora. Los trabajadores protestaron por el impacto que tiene el Impuesto a las Ganancias en sus salarios y por la carencia del beneficio de las asignaciones familiares. La medida de fuerza incluyó a servicios como el transporte de caudales y la recolección de residuos en los departamentos de Chimbas y Rivadavia, cuya tarea está privatizada.

En San Juan, los camioneros empezaron a llegar al corazón de la ciudad a eso de las 10.30. En 33 camiones y a puro bocinazo, ingresaron por calle Mendoza y General Acha y se instalaron alrededor de la Plaza 25 de Mayo. El arribo de las movilidades, a las que se sumaron 5 camionetas, 1 colectivo y 1 minibus, fue tan estruendoso que opacó un acto en honor a Fray Justo Santa María de Oro que justo estaban desarrollando autoridades del municipio de la Capital, en el marco del 197 aniversario de la Declaración de la Independencia.

Paralelamente, unos 150 trabajadores se concentraron en las calles céntricas. Todo ese cóctel llevó a que la Policía montara un operativo de seguridad y tuviera que desviar el tránsito, lo que ocasionó molestias entre los conductores. Luego de lanzar bombas de estruendo y petardos, los camioneros comenzaron a movilizarse al ritmo de los tambores y los redoblantes. Así tomaron por calle Mitre y marcharon por la ciudad, exhibiendo pancartas y gritando su rechazo al impuesto a las Ganancias. Al llegar a calle Aberastain, doblaron hasta avenida Córdoba y de ahí encararon hacia el sindicato que está en Caseros antes de General Paz. La movilización, desde la concentración en la plaza hasta el recorrido por las calles principales, demoró aproximadamente 1 hora, en el que el tránsito se vio convulsionado.

El gremio que lidera Hugo Moyano a nivel nacional es conducido en San Juan por Enrique Castro, quien ayer lanzó munición gruesa contra la administración kirchnerista por el cobro del Impuesto a las Ganancias a los asalariados, la principal queja en la ruidosa protesta. “Es una vergüenza que se le cobre al salario, no es una ganancia”, señaló. Luego, en medio de los fuertes bocinazos de las unidades de gran porte que coparon el microcentro, aseguró que “esto ha sido un pedido de los trabajadores, porque son ellos los que se ven afectados y no es porque los dirigentes hayan querido tomar una medida política”.

El cálculo que hicieron en el gremio es que al paro local se plegaron unos 2.200 trabajadores que se encuentran dentro del traslado de caudales, de alimentos, aguas y gaseosas, lácteos, el correo privado, la recolección de residuos en Chimbas y Rivadavia, el transporte expreso y el de corta y larga distancia. Sin embargo, en algunos de esos servicios no hubo inconvenientes por la falta de transporte (ver Residuos).

La movilización en la provincia fue un apéndice más de la demostración de fuerza del sector y de su mensaje al Gobierno nacional. De todas formas, el sindicalista resaltó que “es lamentable que los políticos digan que esto es política. Esto es un pedido de los trabajadores. Acá ni Moyano ni yo dijimos vamos a tomar esta medida para hacer campaña”.

Por otra parte, el exdiputado insistió en sus críticas a la gestión de Cristina por la aplicación de Ganancias: “es perverso, perjudica mucho al sector de camioneros porque prácticamente todos superan el mínimo no imponible, así que casi todos aportan. Lo peor es que el Gobierno discrimina a los hijos de los trabajadores del sector”, agregó en alusión a las asignaciones familiares.

En la protesta también estuvo Florencia Peñaloza, la abogada del sindicato que va segunda en la lista que lidera Mauricio Ibarra, quien está dentro del Frente Compromiso Federal. La precandidata dijo que la medida “justo coincidió en que estamos en campaña”.