El significado de la palabra resignación es algo que la madre de Luz Milagros, la beba que fue dada por muerta al nacer, no parece conocer. A más de un año de encontrarla con vida en la morgue de un hospital del Chaco, la joven Analía Verón Boutet hoy se encuentra en busca de recursos para emprender un nuevo desafío que ella misma se planteó: viajar con su beba a China para realizarle un tratamiento con células madre que podría darle un poco de movilidad a la pequeña.
Su familia, amigos y gente cercana a los Boutet, llevan a cabo una campaña nacional para recaudar 60.000 dólares, que es el costo para poder viajar hasta China y permanecer durante un mes, tiempo que duraría el tratamiento. “Esperamos irnos el 10 de julio y regresar el 8 de agosto. Es mucho tiempo pero tenemos la fe intacta. Creemos que el tratamiento va a dar resultados positivos”, se esperanza la madre en una charla con DIARIO DE CUYO.
Las expectativas del tratamiento de Luz Milagros, que nació el 3 de abril del año pasado, son las mejores. Con el el tratamiento que buscan realizar, podría regenerar tejidos dañados y le ayudaría en la motricidad, ya que cuenta con muchas limitaciones como secuelas de haber estado varias horas sin asistencia en el frío de la morgue.
Pero el mayor logro sería que la beba ya no dependería del tubo gástrico por donde se alimenta ya que no puede hacerlo por si misma al no poder deglutir.
Hoy en día, la beba que estuvo 12 horas en una morgue tras ser dada por muerta erróneamente, pesa cerca de 6 kilos y medio, respira sola pero con un aporte de oxígeno, que es mínimo. De a poco muestra evoluciones que ni los médicos esperaban.
‘En febrero, después de realizarle unos estudios me dijeron que no iba a escuchar, que iba a tener problemas auditivos. Después nos llamaba la atención porque se molestaba cuando había mucho ruido. Fue allí que empezamos a sospechar que escuchaba, y hace dos semanas, un nuevo estudio, descubrió que escuchaba. Ahora, nos mira cuando le hablamos’, cuenta la infatigable mamá.
Ambas siguen venciendo adversidades.
Analía, quien esta semana estaba en Buenos Aires “dando a conocer en los medios la campaña”, contó que el tratamiento consiste dar inyecciones de células madre propias en cuatro aplicaciones durante un mes.
Extraerán células de la vértebra de la pequeña para inyectárselas una vez por semana. La mujer también se entusiasma con la esperanza que tiene de ser recibida por Cristina Fernández de Kirchner. “Me dijeron que a través de Facebook hicieron un grupo y se unió mucha gente pidiendo la audiencia. Ojalá me reciba la Presidenta para hablarle de mi hija y contarle las ganas de vivir que demuestra día a día”.
En los últimos meses Luz Milagro mostró leves mejorías, por eso Boutet va por más y cuenta cómo se enteró del tratamiento. “Una vez me crucé con la mamá de un nene y me comentó sobre el tratamiento para cuando Luz fuera más grande. Ahí empecé a informarme, a leer y a sacarme las dudas. Hablé con otras madres que tienen hijos con distintas enfermedades que ya viajaron a China y en todos los casos me contaron que tuvieron buenos resultados”, explica.
La beba, que el mes pasado cumplió un año de vida, vive junto a su familia en el Chaco y tiene asistencia médica las 24 horas del día. “Siempre hay alguna enfermera con ella. No le gusta estar sola, ya demuestra un carácter fuerte. Quiere estar siempre acompañada, que le conversemos, es una mañosa”, la define.
Por último, la madre que sigue luchando por su hija sintetizó cómo fue el año vivido. “Me pongo a pensar todo lo que pasó y me cuesta creerlo. Fueron muchas cosas, momentos complicados, pero por suerte tenemos una familia unida y gente que nos apoya. Luz está creciendo rodeada de amor. Ella es mi motorcito, no puedo bajar los brazos si ella me demuestra que tiene unas ganas tremendas de vivir”.

