La comunidad salesiana mundial se prepara para celebrar desde hoy el bicentenario del nacimiento de su inspirador, el italiano San Juan Bosco, quien en 1875 envió a Buenos Aires la primera misión a otro continente, por lo que los actos centrales en el país se realizarán en la iglesia Mater Misericordia del barrio porteño de Monserrat donde se alojaron aquellos sacerdotes.

Una delegación de más de 40 alumnos y delegados viajó hacia Turín para sumarse a los 5.000 integrantes del Movimiento Juvenil Salesiano de 50 países que se reunirán hasta el domingo en la ciudad natal del fundador de la congregación, bajo el lema “Como Don Bosco, con los jóvenes y para los jóvenes”, informaron desde la “chiessa italiana” inaugurada en 1875.

La celebración oficial en Argentina será hoy en la iglesia donada por la colectividad italiana, con una misa que encabezará el arzobispo Mario Poli y la apertura de un museo interactivo sobre la vida y la obra de Juan Melchor Bosco, nacido el 16 de agosto de 1815 en I Becchi, a 30 km de Turín, capital de la región del Piamonte, en el Noroeste de Italia.

“Primera obra misionera de Don Bosco en el mundo. 14 de diciembre de 1875”, reza un cartel sobre el busto de Don Bosco en la entrada lateral de la iglesia de Moreno 1669 (a la vuelta del colegio salesiano de Solís 252, fundado en el año 2000) donde por estos días dan los detalles finales al museo, que incluye un animatronic del santo sentado a su escritorio.

El padre Honorio Caucamán, responsable de la Inspectoría Argentina Sur, contó a Télam que el último tramo del museo se desarrolla dentro del templo y reseña la vida y la obra de Don Bosco, dedicada de lleno a proteger y educar a los jóvenes desamparados en tiempos de hambre y desocupación, cuando Italia aún no había logrado su unificación.

“Él había conocido la realidad de las cárceles” a las que iban a parar los chicos y “una educación represora, a la que contrapuso una preventiva con un objetivo de llegar antes”, a partir de los “Oratorios, que comenzaban con un gran momento de recreación y después venían el estudio y los talleres de artes y oficios”, reseñó Caucamán.

Atraído por los juegos llegó también a la obra salesiana este sacerdote chubutense descendiente de mapuches y nacido en Paso del Sapo, cerca de Esquel.

“Cuando tenía 2 años mi familia se mudó a la zona rural de Trelew, fui a la escuela estatal y también a la capilla por el patio de juegos”, relató.

Después descubrió su vocación. La merma en las vocaciones llevó a los sacerdotes a centrarse más en la misión pastoral y a reducir las casas o inspectorías salesianas en los países, que en Argentina pasaron de cinco a dos: la que conduce Caucamán y la Norte, con sede en Córdoba y a cargo del sacerdote Manuel Cayo.

Tras una vida dedicada a rescatar a los jóvenes de las calles, Don Bosco, creador de la congregación inspirada en San Francisco de Sales, con un sistema pedagógico basado en “la razón, la religión y el amor”, murió el 31 de enero de 1888 y sus restos descansan en la basílica María Auxiliadora, de la capital piamontesa. El 1 de abril de 1944 fue canonizado por el papa Pío XI. Su estatua, flanqueada por las de Domingo Savio y Ceferino Namuncurá, está en el Vaticano.

“Don Bosco nos enseña, ante todo, a no quedarnos mirando, sino a ponernos en primera línea, para ofrecer a los jóvenes una experiencia educativa integral”, dijo el papa Francisco en una extensa misiva que con motivo de la celebración envió al rector mayor de los Salesianos, padre Ángel Fernández Artime.