En su discurso en el Congreso Nacional, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner redobló ayer su enfrentamiento con los tribunales y acusó a los jueces de actuar como partido independizándose de la Constitución Nacional para ‘gobernar y cambiar las leyes‘.

‘Últimamente el Partido Judicial se ha independizado de la Constitución Nacional, de las leyes, de los códigos y de todo el sistema normativo vigente‘, sostuvo la jefa del Estado sobre el final de su largo discurso ante la Asamblea Legislativa.

‘La justicia debe ser independiente del poder político y de las corporaciones, pero hay un sector de la justicia que pretende independizar la ley de la Constitución mediante la aplicación reiterada de medidas cautelares’, señaló la mandataria.

En ese sentido, se refirió a la designación de la fiscal Fabiana León, que para algunos medios era ‘una funcionaria cercana al gobierno’, pero fue en rigor una de las convocantes a la marcha del 18 de febrero (18F), en homenaje al fallecido fiscal Alberto Nisman. Al respecto, Cristina ya había considerado hace días que la marcha del 18F fue el surgimiento del ‘Partido Judicial’.

Por primera vez, la presidenta lamentó ayer la muerte de Nisman, pero denunció que la acusación del fiscal en su contra por encubrimiento es ‘una verdadera vergüenza y bochorno‘ y afirmó que fue su Gobierno el único que logró que Irán ‘firmara algo vinculado a la AMIA‘.

‘Esto no es justicia, es un escándalo, un bochorno para todos los argentinos, oficialistas, opositores, contreras y demás. Es bochorno. ¿Con cuál Nisman me quedo? ¿Con el que nos acusa de encubrimiento o con el que se dirigía a mí reconociendo todo lo que habíamos hecho?‘, apuntó la primera mandataria en su último discurso ante la Asamblea Legislativa.

Por otro lado, Cristina Fernández decidió enfrentar abiertamente al titular de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti pidiéndole explicaciones por la falta de avances en la causa por el ataque a la Embajada de Israel, y denunció que Israel nunca se preocupó por avanzar en esa investigación.

‘Quiero hablar de la Embajada‘, dijo la jefa de Estado y reiteró que allí murieron 29 personas pese a que en la causa judicial por el atentado ocurrido el 17 de marzo de 1992, solo se identificaron 22 cadáveres. La presidenta afirmó: ‘ese fue un atentado en territorio israelí porque la Embajada es territorio israelí. Siempre me ha llamado la atención y no puedo entender por qué el Estado de Israel reclama por la AMIA y no reclama por la voladura de su propia Embajada‘. ‘Llama la atención que nadie hable del atentado de la Embajada que no pudo ser tratado por jueces comunes. ¿Alguien le puede informar a esta presidenta cuál es el resultado de la investigación que llevó la Corte Suprema?’.

En un momento del discurso, aparecieron unos carteles que decían ‘AMIA Apertura de Archivos‘ y ‘AMIA Comisión Investigadora‘. Eso fue el detonante para que la presidenta defendiera su actuación en favor del esclarecimiento del atentado contra la mutual judía y su intento por hacer declarar a los iraníes sospechosos, a la vez que se quejó porque la causa del encubrimiento aún no llegó a juicio oral.

La jefa de Estado le espetó a los legisladores opositores Claudio Lozano (Unión Popular), Berta Arenas (Peronismo Federal) y Omar Barchetta (Partido Socialista) que cambiaran la dirección de los carteles que le mostraban desde sus bancas.

‘Pueden bajar los carteles porque de la AMIA no necesito carteles para hablar -disparó la presidenta-. Hablo de la AMIA desde 1994. Y seguiré hablando en Naciones Unidades reclamando que se haga justicia‘.