Los vecinos de la nena asesinada en Villa Tesei (partido bonaerense de Hurlingham) tuvieron ayer su peor pesadilla. En la cuadra de Coraceros al 2500, la esperanza fue brutalmente desalojada por el dolor.
Llanto desconsolado, maldiciones y rezos, madres y padres abrazados a sus hijos, jóvenes con velas, cada uno inició el duelo a su manera y sumó su presencia en un acongojado abrazo colectivo a la familia. "Me enteré justo antes de celebrar la misa de hoy y la noticia me destrozó el corazón", dijo Juan Martínez, párroco de San Pablo Apóstol, quien dio la primera comunión a Candela.
A esa parroquia pertenece el grupo de niños exploradores del que Candela era miembro. Los scouts participaron activamente en toda la campaña de búsqueda. Anoche, tras el desenlace, permanecían abatidos y absortos entre la multitud. El sacerdote comentó que les dijo a los chicos de la parroquia que "Candela está en Cielo, que ya está en paz, que tenemos que rezar por la familia y tiene que haber justicia, que no es lo mismo que la venganza". "Los que creemos sabemos lo importante que es la mansedumbre en estos momentos, hay que acompañar a la familia y buscar que los responsables respondan ante la Justicia", añadió.
Tras el hallazgo del cuerpo, vecinos se reunieron frente a la casa de la niña, donde una de sus tías advirtió que "no va a haber más Candelas, porque la lucha va a seguir". "Todos vamos a seguir para que esto no vuelva a pasar. La madre está muy dolida, quiero que respeten el dolor de la mamá", sostuvo la mujer.
Los docentes de Hurlingham pidieron "asueto por duelo" para hoy y convocaron a una marcha en la plaza de esa localidad bonaerense, a raíz del brutal crimen de la niña Candela Rodríguez. Una maestra hizo la declaración en la puerta de la casa de Candela, en la que reclamó "juicio y castigo a los culpables del secuestro y asesinato" de la nena.

