Barbado, bajo una gorra gris, con bufanda violeta y empuñando la guitarra que viste una de las poéticas esenciales de la música iberoamericana, el cubano Silvio Rodríguez, junto al argentino Fito Páez y la prestigiosa Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, con una impronta sonora latinoamericana, encabezaron ayer el multitudinario festival en la Plaza de Mayo.
Una muchedumbre desbordante por el aniversario de la Patria y los 10 años de gestión kirchnerista, se inundó de música con una actuación impecable de un histórico Fito, quien además de sus propias creaciones ofreció un repertorio con citas a Víctor Jara y Chico Buarque.
El cantante rosarino irrumpió en el escenario montado frente a la Casa Rosada a las 15.37 acompañado por el esquema sinfónico de la Orquesta Juvenil Simón Bolívar de Venezuela, en este caso, bajo la dirección de César Iván Lara.
Inauguró su segmento con ’Y dale alegría a mi corazón’; prosiguió con ’Canción para mi muerte’ (’¿Qué sería de este país sin Charly García?’, lanzó), para continuar con canciones propias como ’Un vestido y un amor’, ’Tumbas de la gloria’ y ’Parte del aire’.
Entonces la Sinfónica Simón Bolívar -especialmente su sección de cuerdas- aportó arreglos originales para ’Construcción’ (Chico Buarque’, ’Te recuerdo Amanda’ (Víctor Jara) y ’Mariposa tecnicolor’, del propio Páez y con arreglo de Gerardo Gandini, fallecido este año.
En el cierre, y con inusual gesto rockero, la Sinfónica Juvenil venezolana contribuyó a una vigorosa versión de ’Ciudad de pobres corazones’.
Poco después, desde las 17.05, el cubano Silvio Rodríguez, solo con su guitarra, entregó un puñado de las canciones que pertenecen al imaginario colectivo latinoamericano.
’La gota de rocío’ y ’Playa Girón’ inauguraron el set, que luego continuó con ’El mayor’, ’Te doy una canción’, ’El reparador de sueños’.
’Oleo de una mujer con sombrero’ significó el cierre de una faena de 23 minutos que dejó al público reclamando bises. Minutos antes de salir al escenario, Rodríguez había enfatizado que ’la Argentina está en un camino de unidad latinoamericana‘.
Más temprano habían pasado por el escenario Andy Chango, Fena Della Maggiora, Ignacio Copani, Banda Trinidad (Paraguay), Falta y Resto (Uruguay), el Ballet Folklórico Nacional y la Orquesta Libertador General San Martín.
La murga Falta y Resto conmovió en las primeras horas con sus alusiones al oscuro pasado de dictaduras del Cono Sur.
La jornada de música, y ya cuando empezaba la cadena nacional, decantó en una versión del Himno Nacional a cargo del acordeonista Chango Spasiuk, el pianista y arreglador Popi Spatoco y la fuerza percusiva de La Bomba de Tiempo, mientras se proyectaban imágenes históricas sobre la fachada del Cabildo.

