Buenos Aires, 5 de noviembre.- La Conferencia Episcopal Argentina que preside el cardenal Jorge Bergoglio aseguró hoy que la heterosexualidad como requisito para el matrimonio “no es discriminar”, al rechazar la posibilidad de que el Congreso avance en un proyecto de ley que modifique el Código Civil para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo.
La Comisión Ejecutiva defendió, en un mensaje, la “natural
unión” entre el hombre y la mujer, y afirmó que ésta es esencial para el desarrollo de las personas en especial respecto a una sana educación sexual y de la sociedad.
“Afirmar la heterosexualidad como requisito para el matrimonio
no es discriminar, sino partir de una nota objetiva que es su
presupuesto. Lo contrario sería desconocer su esencia, es decir,
aquello que es”, subrayó la cúpula episcopal.
Tras afirmar que “el matrimonio como relación estable entre el
hombre y la mujer, que en su diversidad se complementan para la
transmisión y cuidado de la vida, es un bien que hace tanto al
desarrollo de las personas como de la sociedad”, sostuvo que “no
estamos ante un hecho privado o una opción religiosa, sino ante una realidad que tiene su raíz en la misma naturaleza del hombre, que es varón y mujer”.
“Este hecho, en su diversidad y reciprocidad, se convierte,
incluso, en el fundamento de una sana y necesaria educación sexual.
No sería posible educar la sexualidad de un niño o de una niña,
sin una idea clara del significado o lenguaje sexual de su cuerpo”,
precisó.
La Iglesia estimó que “estos aspectos que se refieren a la
diversidad sexual como al nacimiento de la vida, siempre fueron
tenidos en cuenta como fuente legislativa a la hora de definir la
esencia y finalidad del matrimonio”, porque “en el matrimonio se
encuentran y realizan tanto las personas en su libertad, como el origen y el cuidado de la vida”.
Asimismo, explicó que “esto no debe ser considerado como un
límite que descalifica, sino como la exigencia de una realidad que
por su misma índole natural y significado social, debe ser tutelada
jurídicamente. Estamos ante una realidad que antecede al derecho
positivo y, por lo mismo, es para él fuente normativa en lo
sustancial”.
“El matrimonio no es una institución puramente humana a pesar
de las numerosas variaciones que ha podido sufrir a lo largo de
los siglos en las diferentes culturas, estructuras sociales y
actitudes espirituales. Estas diversidades no deben hacer olvidar sus rasgos comunes y permanentes”, aseveró.
En tanto, el obispo Baldomero Martini, de San Justo, dijo que
“las uniones homosexuales no son ni podrán ser nunca un matrimonio sino más bien todo lo contrario: un verdadero antimatrimonio, además, su promoción va directamente contra el bien común para transformarse en un verdadero mal común”.
En una carta al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo
Fellner, el prelado recordó que los proyectos de ley sobre
matrimonio homosexual son “inconstitucionales”, e insistió en afirmar que en “las convivencias homosexuales va de suyo que no hay madre posible, ni nadie que realice su misión, tampoco hay marido ni mujer, no hay esposos, no hay hijos”. Por lo cual, sintetizó: “No hay nada que tenga que ver con el matrimonio”.
Diputados intentaba hoy firmar el dictamen de comisión, para
su posterior debate en recinto, de los proyectos de ley presentados por Vilma Ibarra y Silvia Augsburger tendientes a modificar el Código Civil para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Ambas iniciativas coinciden en quitar la palabra "hombre y
mujer" por la palabra "contrayentes", cuando habla del consentimiento que hay que dar para que se consagre el matrimonio.
