La Iglesia advirtió ayer nuevamente sobre la ‘fragilidad de la condición laboral de miles‘ de argentinos, la desnutrición infantil y la situación de quienes ‘viven en la miseria y no cubren sus necesidades más elementales‘, por lo que reclamó a las autoridades ‘no desoír‘ estas señales de alarma.
La Comisión Episcopal de Pastoral Social ratificó la importancia del ‘diálogo y la amistad social‘ para alcanzar consensos, en el documento final de la Semana Social que reunió en Mar del Plata a dirigentes políticos, sindicales, empresarios y laicos con el lema ‘Queremos Ser Nación. Necesitamos ponernos la Patria al hombro‘.
‘Preocupan la fragilidad de la condición laboral de miles de hermanos y las situaciones de precarización laboral en que están inmersos buena parte de los trabajadores, que no tienen acceso a sus derechos sociales ni protección del Estado y que son señales de alerta que no se pueden desoír‘, aseveró en el mensaje conclusivo.
‘Hemos ratificado el compromiso de la opción preferencial por los pobres. Nos preocupan los rostros concretos de quienes viven en la miseria y no cubren sus necesidades más elementales. Particularmente tuvimos en cuenta la necesidad urgente de una adecuada nutrición infantil‘, sostiene el mensaje final.
El organismo episcopal exhortó a ‘abrir el futuro para una Argentina fraterna y solidaria, pacificada y reconciliada, condiciones capaces de crear una Nación para todos‘.
Queremos alentar el fortalecimiento del sistema democrático, la independencia de los tres Poderes del Estado, promoviendo la participación ciudadana‘, agregó. También manifestaron preocupaciones por el cuidado del ambiente, y el combate a la corrupción, el narcotráfico, la adicción a los juegos de azar, como amenazas serias al desarrollo integral y la promoción humana.
