El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, y la vice, Elena Highton de Nolasco, inauguraron ayer en la comisión bicameral el debate sobre la reforma de los códigos Civil y Comercial, que consideraron pensadas más allá de la coyuntura política, con una visión latinoamericana, porque era una ‘deuda de la democracia‘.
Lorenzetti dijo que la reforma tiene una ‘visión latinoamericana y una visión propia‘ que se aleja del paradigma europeo que se importó en el Siglo XIX, y es ‘una deuda de la democracia‘ para ‘avanzar en una codificación que nos ponga a la altura de nuestros días‘. El magistrado, en el inicio de la exposición ante la comisión bicameral que debe pronunciarse sobre las propuestas de reformas al Código Civil, remarcó que el texto propuesto ‘no tiene nada que ver con la pesificación‘ y acepta que ‘los contratos se realicen en moneda extranjera‘. Asimismo, indicó que en la reforma propuesta ‘está contemplado el matrimonio y la unión convivencial, la filiación natural y otro tipo de afiliación, y una serie de instrumentos que solucionan problemas, pero no hay la imposición de uno‘.
La primera consulta realizada en el Salón Azul del Senado, por la comisión bicameral de reforma del Código Civil duró más de cinco horas y estuvo dedicada a escuchar las exposiciones de Lorenzetti, Highton y la jurista Aída Kemelmajer de Carlucci.
