Vestida absolutamente de color claro, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner reapareció ayer por la tarde en la Casa Rosada para tomar jura a los nuevos ministros de su Gabinete.
En una breve ceremonia en la Casa Rosada, la presidenta se mostró de buen humor y le tomó juramento a María Cecilia Rodríguez, la nueva ministra de Seguridad. Y luego a Juan Carlos Molina, el titular de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar).
En un acto en que casi no hizo uso de la palabra durante la ceremonia, la jefa de Estado apareció con un vestido color tiza y saco al tono, dejando definitivamente el negro de luto, que tomó tras el fallecimiento de Néstor Kirchner. La presidenta sólo intervino cuando tomaba juramento al sacerdote Molina, ya que olvidó mencionar parte del texto. ‘Me puse nerviosa, me faltó una parte de la fórmula‘, dijo, antes de repetir el procedimiento. ‘Me tenía que pasar con Juan Carlos‘, agregó.
Luego, ante los sonoros aplausos y los gritos de apoyo que generó la jura, la mandataria se dirigió al público para pedir ‘respeto‘. ‘Más respeto, están los obispos‘, dijo en referencia a los miembros de la Iglesia que se encontraban en la sala.
Tras la ceremonia, el sacerdote Molina, quien ejercía su misión pastoral en la provincia de Santa Cruz, declaró a la prensa que su idea ‘es trabajar con los adictos. En la prevención, en la capacitación y meternos en el terreno‘.
La vez anterior que Cristina estuvo en la Rosada fue cuando tomó juramento al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y al ministro de Economía, Axel Kicillof. Esa oportunidad supuso el regreso oficial de Cristina, tras reponerse de la intervención quirúrgica a la que fue sometida el 8 de octubre pasado por un hematoma craneal.
Fuente: Agencias

