El gobernador riojano, Luis Beder Herrera, firmó un decreto que permite detener por un lapso de hasta 30 días y aplicar fuertes multas para quienes conduzcan alcoholizados su vehículo.

El decreto, ya publicado en el Boletín Oficial, permite apresar sin excarcelación hasta 30 días a quien conduzca alcoholizado, con retención del vehículo por el periodo que esté detenido, y una multa que puede llegar a los 10.600 pesos. El oficialismo defendió a rajatabla la decisión, pero la oposición salió a criticar con dureza la medida a través de la diputada provincial por el radicalismo riojano, Inés Brizuela y Doria, quien tildó de ‘inconstitucional’ e ‘improvisado’ el decreto. ‘Él no puede mediante decreto establecer penas, menos cuando hay un código de faltas que está suspendido en su aplicación por un decreto del ejecutivo, es una locura’, apuntó. ‘Estas medidas no alcanzan, aún si se hicieran de forma formal vía ley. Esto debe ser un plan integral que parta de la educación y concientización. Es como pensar que se acaban los accidentes porque metan preso 30 días a los conductores ebrios o que se acaban los delitos por aumentar las penas’, destacó.

Por su parte, el ministro de Gobierno de La Rioja, Claudio Saúl, defendió la legalidad de la medida, al manifestar que ‘esto es consecuencia de la falta de conciencia vial’. Según lo previsto, el decreto entraba en vigencia el miércoles pasado. Télam