Buenos Aires.- Tras una investigación de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), la Justicia analiza supuestas irregularidades en el financiamiento de las campañas presidenciales de Mauricio Macri, Daniel Scioli y Adolfo Rodríguez Saá.
La hipótesis, según informa el diario La Nación, es que los partidos políticos fueron utilizados para lavar dinero de origen ilícito, proveniente de la corrupción en su mayoría, pero también de delitos más graves, como el narcotráfico. El informe de los fiscales Gabriel Pérez Barberá y María Laura Roteta, será presentado hoy ante su par con competencia electoral, Jorge Di Lello.
La utilización de empleados públicos como pantallas para blanquear aportes ficticios y donaciones indirectas de empresas a través de sus ejecutivos, muchas proveedoras del Estado, son las dos principales irregularidades que detectaron sobre las rendiciones de cuentas de Cambiemos, el Frente para la Victoria (FPV) y Compromiso Federal (San Luis).
‘La mayoría de los fondos en investigación son provenientes del dinero negro de la política, ya sea a través de donaciones escondidas de empresas con estrechos vínculos con el Estado o mediante el blanqueo de recursos de los que ya disponían las fuerzas políticas, las tres con gestión de distintos estratos del Estado’, explicó una fuente judicial. Y apuntó que el informe incluye sospechas sobre operaciones de lavado de dinero vinculadas a ‘delitos más complejos, como el narcotráfico’.
La tarea de la Justicia estará enfocada determinar si los donantes estaban en condiciones reales de desembolsar esa cantidad.
Por su parte, una tendencia que se percibe especialmente en el informe de Cambiemos, es la utilización de jóvenes de 20 a 32 años como aportantes de campaña. La edad despierta desconfianza de la Justicia por la supuesta falta de capacidad económica generalizada para realizar esas donaciones electorales, que en algunos casos superan los $ 50.000.
El organismo detectó también que Compromiso Federal, cuyo candidato presidencial era Adolfo Rodríguez Saá, reunió a doce de los quince donantes privados más generosos de toda la elección. La suma de sus 12 aportantes -que quedaron bajo la lupa- supera los $ 4,3 millones.
La Cámara Electoral detectó a principios de este año que Cambiemos, el FPV y el Frente Renovador tampoco declararon entre sus gastos de campaña a reconocidos asesores, como Jaime Durán Barba, que omitieron buena parte de sus viajes en aviones privados y que no incluyeron información sobre los ingresos de las cenas de recaudación de fondos.
Fuente: La Nación
