Luego de sufrir un cuadro de hipertensión, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, fue internado ayer, día en que comenzaron las pericias judiciales al tren de la tragedia de Once que provocó 51 muertos y más de 700 heridos.
Schiavi, quien en los últimos días quedó en el ojo de la tormenta por la tragedia ferroviaria de Once, sufrió ayer una afección coronaria que obligó a la realización de una angioplastia coronaria, de la cual ‘se recupera sin complicaciones‘, informó la Secretaría de Transporte a partir de un parte médico de la clínica en la que fue intervenido.
El funcionario se descompensó en la mañana y fue internado en el Sanatorio FLENI, donde tras los estudios correspondientes se efectuó el procedimiento coronario. ‘El Sr. Juan Pablo Schiavi ingresó al Sanatorio FLENI, en el día de la fecha, con un episodio de dolor de pecho. Luego de efectuársele los estudios correspondientes, se le realizó una angioplastia coronaria, siendo la misma exitosa‘, indicó el parte firmado por Claudio Pensa, Director Médico de la institución.
El informe oficial indicó que ‘el paciente se encuentra lúcido y recuperándose sin complicaciones‘ y añadió ‘dentro de las próximas 48 horas, y previo al alta médica, se emitirá un nuevo parte‘.
En tanto, el vocero del sindicato La Fraternidad, Horacio Caminos, dijo a la agencia de noticias Télam que la tarea de los peritos ‘se centró en el funcionamiento de los paragolpes hidráulicos de la terminal de Once, en los cuales se constató su falta de mantenimiento‘.
El sindicalista precisó que ‘si el paragolpes hidráulico hubiera funcionado correctamente, el impacto del tren a 20 kilómetros por hora hubiera sido menor y quizás no hubiera provocado la tragedia que causó. Con el paragolpes en el estado en que estaba es como si el tren hubiese chocado contra una pared‘.
Caminos destacó, además, que en el estudio de los técnicos ‘se revisaron que los sistemas de emergencia funcionaran correctamente y que la palanca del conductor estaba en la posición que dijo el maquinista que la dejó‘.
Además de iniciarse las pericias, ayer fue el primer día de intervención a la concesionaria TBA, señalada como responsable de la tragedia en la estación porteña de Once. En ese clima de debut, se registraron demoras, fallas en los frenos de tres formaciones y fogonazos entre vagones de la línea Sarmiento.
Fuentes sindicales informaron a DyN que a raíz de inconvenientes con los frenos tres formaciones no circularon y debieron quedar estacionadas en el taller mecánico de Castelar, mientras otras tres suspendieron viajes por fogonazos entre los vagones en las estaciones Castelar, Liniers y Flores. Pasajeros en la estación de Once advirtieron sobre demoras en el servicio del Sarmiento.

