Mendoza.- Enfrentamientos entre la Policía y un grupo de dirigentes gremiales acompañados de legisladores fue el saldo que dejó una jornada de protesta en la Casa de Gobierno mendocina, este mediodía. Según denunciaron los manifestantes, fueron reprimidos y se les arrojó gas pimienta. A su vez, desde el Ejecutivo indicaron que se les pidió ‘amablemente’ a los trabajadores que desalojaran la calle y los efectivos fueron atacados.
Trabajadores, representantes de ATE, de la CTA provincial y diputados del Partido Obrero se instalaron en la parte trasera del edificio gubernamental de Mendoza para realizar una olla popular como una forma de rechazar el tarifazo de los servicios públicos y protestar contra los despidos.
Los incidentes se originaron cuando los trabajadores colocaron la leña sobre la carpeta asfáltica y la encendieron para hacer el fuego que permitiera cocinar un guiso.
“El fuego que se hizo fue muy importante, ya que la gente convocada era mucha. Se les pidió amablemente que lo apagaran ya que estaban dañando la calle, lo que constituye un delito por daño agravado a un bien público. Como ignoraron el pedido de desalojo, Infantería se acercó a echar agua para sofocar las llamas. En ese momento, los manifestantes se enardecieron, empezaron a arrojar leña a los efectivos cuando estaban haciendo su tarea”, indicó el ministro de Seguridad Gianni Venier.
En tanto que voceros del Partido Obrero contaron que varios dirigentes gremiales y funcionarios fueron reprimidos. Entre ellos, Raquel Blas, dirigente de la CTA provincial y Jorge Chávez, delegado de ATE Troles, resultaron heridos y debieron ser trasladados al hospital.
La diputada del PTS-FIT, Cecilia Soria, contó que: ‘Estábamos manifestándonos pacíficamente y de repente Infantería avanzó sobre nosotros arrojando gas pimienta. La fiscal Ríos que estaba en el lugar no cumplió con los procedimientos de notificación y no hizo nada frente a la represión que sufrieron los legisladores cuando quisieron mediar para impedir la violencia policial’.
Fuente: Los Andes
