Buenos Aires.- Con la declaración de los imputados, quienes aseguraron ser ‘inocentes’, el juicio por doble femicidio de las mendocinas en Ecuador, llega a su fin, después de 10 días de debate. Este miércoles está previsto que el tribunal dicte sentencia por los asesinatos de María José Coni (22) y Marina Menegazzo (21), asesinadas en febrero durante sus vacaciones en la reconocida localidad balnearia de Montañita. Los acusados, Alberto Mina Ponce, como autor, y Aurelio Eduardo ‘El Rojo’ Rodríguez, como coautor, arriesgan penas que superan los 30 años de cárcel.
En su versión de lo ocurrido frente a los magistrados en los tribunales de Garantías Penales de la Corte Provincial de Santa Elena ubicada en Santa Paula, ciudad de Salinas, los acusados se desligaron del trágico hecho, luego de que se diera lugar al pedido de las familias de verlos cara a cara, por lo que se vivieron momentos de tensión en la sala. Ambos están alojados en el penal de Guayaquil, a unos 170 kilómetros de Salinas.
El principal señalado de matar a las jóvenes y abusar de una de ellas se declaró inocente, pidió perdón a los familiares de las víctimas, cargó contra el narco venezolano José Miguel, alias ‘El Chamo’ de ser el responsable de los homicidios y reconoció haber colaborado en ‘deshacerse de los cuerpos’ por obligación.
En el caso del ‘El Rojo’, su declaración se centró en dejar en claro que sólo acompañó en taxi a las jóvenes hasta la casa de Mina Ponce, y aceptó ser sometido a interrogatorio, además de presentar testigo, todo lo contrario a la postura que tomó el otro acusado, quien se mantuvo en silencio después de hablar ante los jueces.
Desde la querella aseguraron que las versiones que dieron ambos acusados fueron contradictorias y no evidenciaron ‘coherencia’ con lo ocurrido el 22 de febrero, el último día que fueron vistas con vidas las jóvenes turistas. Según la presentación que hizo la Fiscalía, en base a las pericias, quedó comprado que el móvil del crimen fue sexual y que se utilizaron drogas para quebrar la voluntad de las chicas.
‘Finalmente pudimos escuchar en la sala a los acusados y sólo esperamos ahora que se dicte la sentencia, y se les dé la pena mayor, por tantas mentiras; sólo esperamos que se haga justicia por las chicas’, se limitó a decir la mamá de Majo, Gladys Steffani, quien espera el veredicto para poder avanzar con la segunda investigación que se reabrió a fines de junio, porque considerar, al igual que la Fiscalía General de Ecuador, que existen pruebas de que ‘alguien de más arriba’ está implicado en el caso. Una vez que se conozca el fallo, los familiares tienen previsto volver a la provincia y seguir el avance de la pesquisa hasta que se realice un nuevo juicio.
Durante el debate, en el que declararon unos 50 testigos, se conocieron detalles escalofriantes de la muerte de ambas chicas. Coni sufrió un fuerte golpe en el cráneo así como lesiones de intento de abuso mientras que su amiga fue apuñaladas seis veces en el cuello, incluso hasta en la médula, además de haber sido maniatada, aunque no violada.
El 22 de febrero, las jóvenes estudiantes universitarias, muy solidarias y amantes de los viajes, fueron drogadas, golpeadas, una de ellas abusada y la otra tajeada, hasta morir en Montañita, ubicada a unos 200 kilómetros de Guayaquil mientras terminaban sus vacaciones de verano, que habían compartido con otras amigas, quienes se volvieron a la provincia un par de jornadas antes. Sus cuerpos fueron hallados días después envueltos en bolsas plásticas en un descampado. Desde ese momento comenzó la desesperación y la lucha por justicia. Las contradicciones e irregularidades en las pesquisas oficiales hicieron que las familias se convirtieran en las propias investigadoras del crimen de sus hijas.
