Eduardo López, uno de los epidemiógos más cercanos al Presidente, y una de las caras más visibles de los expertos que asesoraron al gobierno desde la hora cero de la pandemia, salió ayer con los tapones de punta contra las autoridades por tener frizadas, sin aplicar millones de vacunas.
Mientras cientos de miles de personas aguardan la aplicación del refuerzo requerido para completar el esquema vacunatorio contra el coronavirus, el Ministerio de Salud de la Nación tiene casi cinco millones de dosis que permanecen en stock.
"Según datos oficiales, son unas 5 millones de dosis, es una barbaridad tener dosis guardadas en heladeras, un fracaso del sistema", condenó López infectólogo y jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.
"La mejor vacuna es la que está colocada en el brazo y la peor es la que no se coloca", continuó López, y detalló: "Es un problema que las jurisdicciones no han podido explicar".
En este sentido, López precisó uno de los factores que contribuyen a la ralentización en el proceso de aplicación. "Los vacunatorios, sábado y domingo, atienden poco o están cerrados", advirtió el especialista, quien remarcó: "Junto con esto, hemos tenido la dificultad de tener dosis para mantener de forma constante la vacunación".
En diálogo con Radio Mitre, el médico infectólogo señaló la importancia de completar los esquemas de vacunación, ante la posible circulación comunitaria de la variante delta en el país. "La Argentina tiene una obligación y la necesidad de aumentar el ritmo de vacunación para completar las dos dosis, esto es clave", dijo, y remarcó: "La manera que la variante delta impacte bajo es tener a la población por lo menos con dos dosis".

