El contexto económico en el país, que arrastra una mochila de plomo por la inflación, y que ahora agregó una nueva preocupación con la devaluación, comenzó a encender luces de alerta entre el sindicalismo de cara al próximo inicio de las paritarias que determinarán los aumentos de sueldo para 2014.
Primero fue el titular de la CGT disidente, Hugo Moyano, quien levantó la voz para reclamar un plus de 3.000 pesos mientras llegan las paritarias ‘por la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores’. Ayer, el titular de la CGT oficialista, Antonio Caló, también aportó letra para la polémica: Dijo que ‘desde la Presidenta para abajo, están todos preocupados por la situación económica’, y advirtió que ‘a la gente no le alcanza para comer‘.
En tanto, el secretario adjunto del Sindicato de Choferes de Camiones, Pablo Moyano, acusó al Gobierno de haber ‘perdido el rumbo‘ frente a las próximas negociaciones paritarias porque, a su entender, ‘no sabe qué hacer, si da una suma fija o un aumento por decreto‘.
Pero el Gobierno no recogió el guante. ‘No existen razones objetivas para alterar las normas del desenvolvimiento de las negociaciones colectivas de trabajo‘, afirmó el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en la habitual conferencia de prensa, para desestimar el pedido de un plus salarial realizado por Moyano para compensar la caída de la moneda.
El camionero argumentó al formalizar su pedido que, tras la devaluación del peso, era necesario otorgar una suma fija por decreto, la que fijo en 3 mil pesos. Si bien el reclamo fue desestimado por el Gobierno,
Caló, alertó que para ‘la gente es una realidad, con lo que está ganando, al menos a los metalúrgicos, a la gente, no le está alcanzando para comer. Esto es así‘. ‘La economía se escapó‘ y ‘está todo el mundo preocupado, de la Presidenta para abajo, estamos todos preocupados‘, confirmó el dirigente sindical.
El líder de la CGT oficialista está ‘esperando que se acomode un poco más la economía después de la devaluación‘, pero admitió que ‘el salario se va deteriorando, es una realidad y no podemos mentir‘. ‘El lunes nos vamos a juntar con los empresarios metalúrgicos, tenemos que lograr, como siempre digo, de no perder ningún puesto de trabajo‘, señaló.
Caló denunció que ‘es una cosa inescrupulosa cómo se han remarcado los precios‘ y alentó la posibilidad de que los trabajadores se sumen al control de precios. ‘No voy a mandar un ejército de la UOM a controlar los precios, pero van sus señoras, y si cumplen, podemos defender el poder adquisitivo, y si no cumplen, y se zafan los precios, (tenemos) un kilo de durazno a 50 pesos, y para eso un metalúrgico tiene que trabajar dos horas‘, se quejó.
En el mismo sentido, Capitanich cargó con los tapones de punta contra los empresarios a los que responsabilizó por la ‘remarcación los precios’ y los acusó de ‘inconductas nocivas’ para el funcionamiento económico‘. En tanto el presidente de Fiat Argentina, Cristiano Rattazzi. desestimó esa visión al señalar que la inflación ‘en gran parte es un problema monetario‘. Y alertó que la anunciada decisión de controlar la cadena de costos de los productos será una ‘pérdida de tiempo‘. Otro que puso el dedo en la llaga fue el presidente de la Cámara de Comercio del Automotor, Alberto Príncipe, anticipó que la ‘nueva lista de precios para los 0KM que se conocerá en los próximos días vienen con ajustes del 15 y 20%’. Por eso, destacó que ‘el 70% de los autos costarán por encima de los 100.000 pesos’.

