La Justicia busca pruebas para esclarecer el crimen de Daiana Ayelén García, la joven de 19 años que desapareció el viernes cuando fue a una entrevista de trabajo en Palermo y fue encontrada muerta en un terreno bajo las vías, en la ciudad bonaerense de Llavallol.

La confirmación de la muerte de la joven se concretó por la mañana, cuando la madre de la chica fue convocada a la Morgue de Lomas de Zamora para reconocer un cadáver ingresado como NN el día sábado.

Los peritos señalaron que la joven murió como consecuencia de una asfixia, que en principio no se veían signos de un abuso sexual y que la muerte habría ocurrido en un lugar diferente a donde fue dejado el cadáver.

La investigación quedó en manos de la jueza porteña María Gabriela Lanz y del fiscal de instrucción penal Lucio Herrera, quien se reunió con la División Homicidios de la Policía Federal y ordenó distintas medidas de prueba para poder avanzar en la causa. Trascendió que los investigadores analizaban las cámaras de seguridad del lugar donde se encontró el cadáver y los contactos de la joven en las redes sociales, porque allí podría estar la clave sobre la persona con la que se iba a encontrar el día de su desaparición.

Daiana Ayelén García salió de su casa de La Paternal a las 19 del último viernes, aparentemente para asistir a una entrevista de trabajo en el barrio de Palermo. Familiares de la chica informaron a la Policía que vestía un short de jean, una remera blanca y zapatos con plataforma blanco y tenía un piercing en la nariz.

La chica le había contado a sus amigos que tenía una entrevista laboral en un bar, en cercanías de Córdoba y Dorrego, pero nadie poseía demasiados datos sobre quién era la persona con la que se iba a encontrar.

La joven había quedado en reunirse luego con una amiga para cenar, pero nunca apareció a la cita y por eso sus familiares radicaron la denuncia y dieron a conocer el caso ante la prensa para solicitar ayuda. El sábado por la mañana, el cadáver de una joven dentro de una bolsa de color blanco fue encontrado abandonado debajo de un puente de la Ruta 4 (Camino de Cintura), al Sur del conurbano, a un costado de las vías y cerca de una planta envasadora de gas. La víctima no pudo ser identificada en un primer momento, pero ante la sospecha de los investigadores fue convocada la familia de Daiana para corroborar si se trataba de ella, lo que finalmente fue confirmado.