El Gobierno nacional habría arribado a un principio de acuerdo con los gobernadores para avanzar con la negociación del presupuesto para el próximo año, luego de que las provincias resignaran su intención de hacer coparticipable el impuesto al cheque y renunciaran a la creación de un fondo de convergencia federal.
La noticia trascendió luego de la reunión que el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, mantuvo ayer en el Palacio Legislativo con el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y los titulares de los bloques de la UCR, Mario Negri, y del PRO, Nicolás Massot, además de Luciano Laspina, a cargo de la comisión de Presupuesto y Hacienda.
De acuerdo con lo revelado por fuentes parlamentarias, a cambio los gobernadores consiguieron el reparto automático de 5.000 millones de los 22.000 millones destinados a los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y se flexibilizarán las exigencias fijadas a las provincias para acceder a endeudamiento, algo largamente reclamado por los distritos.
En tanto, la reforma de la ley de Responsabilidad Fiscal, que en principio se iba a enviar en un proyecto separado, será incluida en el Presupuesto mediante la incorporación de tres artículos que aún no se han definido, aunque ya existe acuerdo para prorrogar el déficit de las provincias.
El reparto de los ATN será en forma automática según el índice de coparticipación y se rendirá ‘contra deuda provincial‘.
También trascendió desde el oficialismo que la próxima semana ingresará al Congreso un proyecto de modificación del artículo 37 de la ley de Administración Financiera que fija a la Jefatura de Gabinete un tope de 10% en las reestructuraciones presupuestarias que considere necesarias dentro del total aprobado por cada ley de presupuesto.
Paralelamente al encuentro que Prat-Gay mantuvo con los referentes del oficialismo, el jefe del Frente Renovador, Sergio Massa, recibió en su despacho en el segundo piso del Palacio Legislativo al presidente del bloque senadores por el PJ-Frente para la Victoria, Miguel Ángel Pichetto, con quien analizó el estado de las negociaciones del presupuesto. A la reunión también asistieron los senadores peronistas Juan Manuel Abal Medina y Omar Perotti y los diputados Diego Bossio (bloque Justicialista), Graciela Camaño y Marco Lavagna (ambos del Frente Renovador).
En esta reunión se confirmó la decisión de sacar de la mesa de negociación con el oficialismo el reclamo por la coparticipación del Impuesto al Cheque como también el fondo de convergencia, que impulsaba el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey. Sin embargo, los principales referentes del peronismo en el Parlamento acordaron avanzar con el reclamo de La Rioja por la recuperación del punto de coparticipación que esa provincia perdió en 1988 durante el gobierno de Raúl Alfonsín cuando fue sancionado el actual Régimen de Coparticipación Federal de Impuestos. Asimismo, los legisladores acordaron renovar por dos años las deudas provinciales con una tasa del 6 por ciento anual como también avanzar en una transferencia automática de los aportes a las cajas jubilatorias provinciales. A diferencia de lo pretendido por el oficialismo, el peronismo busca limitar los superpoderes del jefe de Gabinete al 5%, según confió un legislador que intervino en la reunión, en la que también se resolvió rechazar los impuestos a los combustibles incluidos en el presupuesto.
