Una mujer de 66 años murió en la ciudad santafesina de Rosario afectada de Gripe A, con lo ascendió a 20 las personas que fallecieron en la provincia por este virus.

El director de Epidemiología de Santa Fe, Julio Befani, confirmó el deceso de la mujer, quien se encontraba internada en un centro asistencia como paciente de riesgo. ‘El virus está circulando en la provincia desde principios de enero‘, dijo Befani, quien recomendó a la población de riesgo a vacunarse contra la gripe. Befani añadió: ‘En Santa Fe en lo que va del año tenemos 20 personas que han fallecido con aislamiento del virus de influenza A H1N1 y en Rosario, dos‘.

La vacuna contra la gripe de este año protege contra tres virus de influenza, el virus H1N1 2009, H3N2, y B. Befani recordó que las personas en riesgo que tiene que vacunarse son el personal de salud, embarazadas, niños de 6 meses a 2 años, mayores y menores con diabetes y otras enfermedades y los mayores de 65 años. La inmunización está indicada para personas con afecciones genéticas, musculares o de desarrollo graves, trastornos respiratorios, asmáticos, diabetes, insuficiencia renal crónica, alteraciones en las defensas, enfermedades onco-hematológica y tumorales, trasplantados y obesidad.

El Ministerio de Salud de la Nación afirmó el 3 de julio que la situación por las enfermedades respiratorias ‘es la esperable‘ para esta época del año y dijo que más del 50% de los casos corresponden al Virus Sincicial Respiratorio, causante de la bronquiolitis, y el 16,35% a la gripe A. La cartera reportó que según datos de la Dirección de Epidemiología los virus respiratorios circulantes identificados a nivel nacional entre la semana 1 y la 26 son el Virus Sincicial Respiratorio, causante de la bronquiolitis, en un 54,74%, y la Influenza A (H1N1), 16,35%. Otros virus circulantes son el Parainfluenza, con un 10,89%; Influenza A no subtipificado, en un 5,91%; Adenovirus, un 4,66%; Influenza A H3 estacional, con 3,51%; Metapneumovirus, con 3,30%; e Influenza B, 0,64%.

Las autoridades aconsejaron lavarse las manos de manera frecuente, ventilar la casa todos los días y evitar la contaminación de los ambientes con humo de cigarrillo, braseros o fogones.