El juez neoyorquino Thomas Griesa reunió ayer a representantes de fondos de cobertura y del Gobierno en su tribunal de Manhattan, donde advirtió al país que ‘será necesario (dictar) una orden de desacato con la Corte‘ si Argentina no deja de hacer declaraciones ‘falsas‘ con su afirmación de que ya cumplió con sus obligaciones financieras.
En una audiencia en Nueva York, Griesa dijo a los abogados del estudio Cleary Gottlieb, que representan a Argentina en el caso de los fondos buitres, que la nación ha hecho comunicaciones falsas y engañosas pese a que había ordenado suspenderlas. Por su lado, el ministro de Economía, Axel Kicillof, aseguró ayer que el juez de Nueva York, Thomas Griesa, ‘no resolvió nada‘ al término de la audiencia celebrada en su despacho. ‘Sólo aporta confusión y no resuelve nada, como nos tiene acostumbrados‘, señaló el funcionario en una conferencia de prensa.
Kicillof salió así a criticar al magistrado neoyorkino, quien minutos antes había concluido una audiencia con los abogados del estudio Clearly Gottieb, que asesora al país desde el inicio del canje del 2005. El ministro aseguró que el Gobierno ‘seguirá trabajando para defender el derecho de los argentinos‘.
En tanto, el mediador judicial Daniel Pollack afirmó ayer que seguirá llevando a cabo la función que le encomendó el juez Thomas Griesa ‘hasta que se alcance una solución, sin importar el tiempo que pueda tomar‘. En un breve comunicado, Pollack señaló al término de la audiencia convocada por Griesa que ‘de conformidad con la dirección de la Corte, he seguido trabajando para encontrar una solución a los problemas que dividen a las partes‘, en referencia al Estado argentino y los holdouts (fondos buitres). ‘Como ya he indicado, es mi intención de convocar y llevar a cabo nuevas negociaciones hasta que se alcance una solución, sin importar el tiempo que pueda tomar‘, finalizó.
A su vez, el gobierno de Barack Obama rechazó la denuncia que presentó Argentina contra EEUU ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya por ‘violación de soberanía‘ de los tribunales estadounidenses en la disputa con los buitres y dijo que no se someterá a la jurisdicción de ese organismo, por lo que la fuerte apuesta argentina no tendrá ningún efecto. Un portavoz del Departamento de Estado dijo a la prensa: ‘Nosotros no consideramos a la Corte Internacional de Justicia como el foro apropiado para tratar los temas de la deuda argentina‘.
El gobierno de Cristina Kirchner había buscado abrir un nuevo frente en la batalla judicial, al presentar ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) una denuncia contra EEUU porque, según entiende la Argentina, la Justicia estadounidense había adoptado ‘decisiones que vulneran la determinación soberana‘ de reestructurar la deuda externa argentina. Pero si EEUU no acepta la jurisdicción del Tribunal, el juicio no puede prosperar. Fuentes: Agencias
