El juez federal Sebastián Casanello decidió ayer clausurar la causa que el fiscal Guillermo Marijuán impulsaba contra su jefa, la Procuradora General Alejandra Gils Carbó, para saber si la funcionaria que encabeza la agrupación ‘Justicia Legítima‘ había nombrado 39 fiscales a dedo sin pasar las autorizaciones del Senado y del Ejecutivo. Casanello -nombrado el año pasado en el juzgado federal 7- sostuvo que no corresponde investigar a Gils Carbó por ‘abuso de autoridad y violación a los deberes de funcionario público‘, como había solicitado el senador radical Mario Cimadevilla -gestor de la denuncia- y a lo que había hecho lugar Marijuán. Fuentes judiciales indicaron que Marijuán tiene tres días para apelar la resolución ante la Cámara Federal, mientras el senador analiza presentarse como querellante. ‘Tenemos otro Oyarbide en la Justicia‘, dijo Cimadevilla en clara alusión al juez Norberto Oyarbide, cuestionado por la UCR al cerrar la causa por enriquecimiento ilícito contra el matrimonio Kirchner. Cimadevilla opinó que Casanello emitió un fallo ‘que es una barbaridad‘ y deslizó que podría haber incurrido en prevaricato, es decir, dictar fallos contrarios a la ley. Ayer, un amigo de Marijuán reveló que el fiscal había recibido una amenaza.
