La ministra de Seguridad, Nilda Garré, salió ayer a aclarar que mantiene la ‘confianza‘ en el vicepresidente Amado Boudou tras haber elogiado al juez Daniel Rafecas, quien investiga al funcionario por su vinculación en aparentes irregularidades a favor de la empresa Ciccone.
Garré negó la existencia de una ‘supuesta contradicción‘ entre ella y el vicepresidente y denunció la existencia de una ‘manipulación‘ de los medios por tratar de contraponer las posturas de ambos funcionarios para generar roces dentro del Gobierno nacional.
Asimismo, la funcionaria kirchnerista señaló ‘con mucho énfasis la absoluta falta de responsabilidad en las filtraciones por parte de la Gendarmería Nacional‘, en relación al allanamiento que se realizó el miércoles por la tarde en un departamento propiedad de Boudou en Puerto Madero.
Según comentó, la Gendarmería acompañó a los funcionarios de la Fiscalía dado que se los citó a las 10 y dijo que hasta la dirección del sitio a allanar ‘estuvo totalmente encriptada‘ por parte de la Fiscalía. ‘La filtración, en todo caso, sería de una persona comprometida en este tema‘, dijo la ministra en alusión a un fotógrafo free-lance que al parecer obtuvo los datos desde los Tribunales y señaló que le generaba ‘bastante enojo‘ la situación.
Garré expresó el viernes pasado que tenía ‘mucho respeto‘ por el juez Rafecas, tras trabajar en conjunto ante la toma del Club Alvariño en Villa Lugano a fines de 2010, lo que fue interpretado como una postura opuesta al vicepresidente que lo responsabilizó por un ‘plan‘ en su contra.
Al realizar ayer una conferencia de prensa en la que abordó distintos temas relacionados con la cartera, Garré subrayó que las aclaraciones que realizó fueron ‘partiendo de la base de mi confianza en el Vicepresidente de la Nación‘.
A defenderse
El juez federal Daniel Rafecas desmintió haber filtrado datos a la prensa sobre el allanamiento que se realizó el miércoles al departamento propiedad de Boudou en Puerto Madero, ante la denuncia que realizó el funcionario en su contra. ‘Ni antes, ni durante, ni después de la orden de allanamiento, yo di aviso a ninguna persona, y menos a periodistas, sobre la ejecución del allanamiento‘, explicó el magistrado, según reprodujo ayer el diario Tiempo Argentino.
Rafecas investiga si se cometieron negociaciones incompatibles con la función pública y lavado de dinero en el proceso que se inició durante el levantamiento de la quiebra de la imprenta Ciccone, que pasó a ser controlada por el fondo de inversión The Old Fund, dirigido por Alejandro Vandenbroele.
La justicia busca determinar si el vicepresidente utilizó sus influencias en 2010, cuando era ministro de Economía, para favorecer a la imprenta.

