Con varios cruces y cuestionamientos, hubo ayer un extenso debate sobre el proyecto de Ley de Exteriorización de Capitales impulsado por el Poder Ejecutivo.

La discusión en el plenario de comisiones del Senado Nacional se inició a las 15 y continuaba por la noche con disertaciones de una docena de expositores, muchos de los cuales criticaron la propuesta del oficialismo. Los cuestionamientos apuntaron a la inequidad que el programa plantea entre los ciudadanos que cumplen con sus obligaciones tributarias y aquellos presuntos evasores que ahora se verían favorecidos por el blanqueo.

Expusieron juristas, economistas, ex funcionarios y empresarios, mientras que la oposición reclamó que se presente a responder preguntas el titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbatella. Por su lado, la Unión Industrial Argentina (UIA) evitó pronunciarse en forma taxativa. ‘No hubo un análisis del proyecto artículo por artículo‘, dijo el vicepresidente de la central fabril, Daniel Funes de Rioja, al ser consultado por el senador Gerardo Morales puntualmente por la postura de la entidad.

Guillermo Nielsen, ex secretario de Finanzas de Néstor Kirchner con Roberto Lavagna como ministro de Economía y luego embajador en Alemania, afirmó que la iniciativa permitiría ‘emitir más CEDIN que los dólares que se entregan como respaldo‘, apuntó al cepo cambiario, al que consideró ‘totalmente disfuncional para la economía‘ y aconsejó que se reestablezca plenamente el acceso a la moneda extranjera ‘tanto para importar como para atesorar‘.

El proyecto de ley prevé la exteriorización de divisas no declaradas al circuito formal. Permitirá usar recursos ociosos para financiar inversiones productivas y sociales en sectores estratégicos como construcción, mercado inmobiliario y energía.

La iniciativa habilita la exteriorización de capitales para adquirir un bono de ahorro para el desarrollo económico (BAADE), un certificado de depósito de ahorro para la inversión (Cedin), o un pagaré de ahorro para el desarrollo económico.

El proyecto autoriza al gobierno a la emisión de esos tres instrumentos financieros en dólares que se entregarán a las personas que opten por exteriorizar de manera voluntaria sus divisas no declaradas para ser utilizados en inversiones en infraestructura e hidrocarburos, y en la construcción y el mercado inmobiliario. Uno de los beneficios para los que decidan blanquear sus tenencias a través de estos instrumentos es que estarán exentos del pago de impuestos.

Este proyecto permitirá ‘premiar a los evasores‘, dijo ayer Alberto Abad, ex titular de la AFIP. Por su parte, Leandro Despouy, presidente de la Auditoría General de la Nación, enfatizó que ‘el proyecto promueve medidas que no van a ser auditadas‘ por el organismo a su cargo.

Despouy, de origen radical, dijo hace días a DIARIO DE CUYO que ‘el blanqueo de capitales me da como escalofríos’ y que ‘las explicaciones que se han dado hasta el momento son insuficientes’. Al debatirse el proyecto en el plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión y Justicia y Asuntos Penales de la Cámara de Senadores se observaron algunos cruces. Uno de ellos fue el que protagonizaron ayer los kirchneristas Ruperto Godoy (senador nacional por San Juan) y Aníbal Fernández y el titular del Banco Ciudad, el economista del PRO, Federico Sturzenegger, cuando éste dijo que el gobierno estaba “copiando las peores prácticas de los años 90”.

El ex titular del Banco Central, Javier González Fraga, consideró que ‘la ley será ineficaz en alcanzar los objetivos que persigue‘ y dijo que convertirá al ‘país en un paraíso fiscal‘.

Fuentes: DyN y Télam