Un niño de 8 años perdió un testículo tras recibir un puntapié que le aplicó un compañero de una escuela de la localidad santiagueña de Cañada Escobar, denunció ayer su madre.

El incidente se produjo antes de Semana Santa en la escuela 506, a unos 30 kilómetros de esta capital, al parecer porque el niño herido era blanco de burlas de otros alumnos porque usa lentes. Ante el ataque, el niño debió ser operado de urgencia en el Centro Provincial de Salud Infantil, donde los médicos diagnosticaron que había sufrido una torsión testicular debido al golpe y que la única alternativa era extraerlo para evitar otras complicaciones en la salud del paciente.

Sin embargo, transcurrieron algunos días hasta que se llegó a la operación porque el niño no quería contar lo sucedido durante un recreo, por temor a que sus padres lo retaran.

Es la escuela se había abordado el tema como un incidente más entre estudiantes, por lo que para ‘preservar‘ al damnificado le habían prohibido que saliera al recreo con los otros niños, para que no fuera víctima de maltrato o violencia escolar. El niño le confió a una tía que un compañero lo había tirado al piso y que estando allí le pegó una patada en la zona genital, y que él le había arrojado una piedra a modo de defensa.

Sobre el resultado de este episodio, la madre dijo al diario El Liberal: ‘Mi hijo va a sufrir durante toda su vida las consecuencias, físicas y psicológicas, además de todo lo que pueda decir la gente en una comunidad tan chica‘. Las autoridades del Nivel Primario del Consejo General de Educación iniciaron un sumario administrativo para deslindar responsabilidades.