Estela, luego del trágico accidente, era una de las tantas personas que buscaban dar con el paradero de su familiar. Pero su búsqueda terminó ayer cuando se enteró que su marido había muerto.

La mujer embarazada y tan sólo a días de parir, desde el choque del tren, no descansó ni un momento en la búsqueda de Alberto, su marido. Fue de esta manera como logró que todo un país se conmoviera con su historia. Alberto había salido en la mañana temprano. Él solía viajar en auto al trabajo desde Morón, pero como el miércoles “tenía que tomar exámenes a la noche, se fue en tren”.

El hombre, ingeniero en sistemas y docente de la Universidad Di Tella, viajaba el miércoles por primera vez en tren rumbo al trabajo. “Yo le decía que siguiera yendo en el coche pero él me insistía en que tardaba menos haciendo tren y subte y que, además, se ahorraba el dinero del estacionamiento”, dijo su mujer.

Estela persistía en la búsqueda y entre lágrimas y suspiros relataba una y otra vez: “Mi marido se llama Alberto García, tiene 43 años y vestía un pantalón de vestir negro y una camisa verde agua clarita. El localizador del celular me marca la estación de Once y no sale de ahí”.

A la mujer que se mantenía de pie y agotando todas las posibilidades en la búsqueda emprendida con su padre y su suegro, la sola idea de haber ido a la morgue y que los forenses le dijeran que Alberto no se encontraba allí le daba un poco de calma entre tanta desesperación.

Hasta que horas después, Estela, quien había buscado con Alberto al hijo que está esperando durante tres años, recibió la peor de las noticias. A las 13 de ayer, le confirmaron que el cuerpo de Alberto se encontraba en la morgue judicial. Él era una de las 50 víctimas fatales del choque. Fue demasiado para su psiquis y tuvo que ser internada por la crisis nerviosa que le provocó la noticia.

Fuente: Infobae y Clarín.