Buenos Aires, 15 de agosto.- Durante la noche del jueves, un adolescente de 16 años, conocido como "Nico" ingresó a un kiosco ubicado a pocas cuadras de la Basílica de Luján, simuló ser un cliente y luego de unos segundos, apuntó al joven que atendía el comercio para robarlo. La víctima -identificada como Agustín Cantello (25)- no opuso resistencia, pero el ladrón le disparó en el pecho y lo mató.
Sin conformarse con esto y sin saber que Agustín se debatía entre la vida y la muerte, "Nico" decidió seguir adelante con sus planes. Minutos después del desastre que había cometido en el Kiosco Max, se dirigió otro comercio, le apuntó a un hombre y le exigió la entrega de dinero. Pese a que intentó disparar, la bala jamás salió.
Luego de que se viralizara el video del crimen, el abuelo del menor de 16 años vio las imágenes y reconoció a su nieto. "Estaba trabajando en la gomería y cuando me enteré me quería morir. No le encuentro explicación a lo que hizo. Es una vergüenza. Lo vimos por Internet, llamamos a la madre a la casa y le mostramos el video y le dijimos que lo mejor que podía hacer era entregarlo. Yo lo traje. Así se evitaba que se lo mate o lo anden buscando por todas parte", dijo el hombre. El cómplice también fue detenido.
Según el diario local El Civismo, solía robar casi siempre vestido con una campera parecida a la que tenía la noche del jueves. En algunos casos, esa campera tenía los colores del seleccionado argentino de fútbol.
A partir de estos datos y las imágenes que quedaron registradas en algunos de los lugares robado por este individuo, la Policía solicitó orden de detención a la Fiscalía desde hacía como mínimo 20 días. Pero en sede fiscal, no hicieron lugar a la solicitud.
Respecto al cómplice, que responde al alias de "Chuky", trascendió que fue detenido en el barrio Fonavi y que se trataría de un delincuente con antecedentes, mayormente por robo de motos.
