En medio de negociaciones con distintos laboratorios para avanzar con la compra de vacunas contra el coronavirus, el Gobierno aseguró ayer que en julio comenzará la aplicación de dosis a grupos que no son de riesgo.

Así lo adelantó Sonia Tarragona, la jefa de Gabinete del Ministerio de Salud que dirige Carla Vizzotti. Lo hizo al remarcar que "se abrirá la vacunación en general", luego de inocular a las personas de riesgo, un plan que terminará "el próximo mes".

"El primer hito que nos hemos propuesto es vacunar a todas las personas con factores de riesgo, mayores de 60 años y personal estratégico del país, que son las fuerzas de seguridad, los docentes, los gendarmes, los bomberos", comenzó la funcionaria en diálogo con FutuRock.

"Creemos que vamos a estar llegando a vacunar a esa población ya en el próximo mes, porque estimamos que ese grupo de población es de unos quince millones de personas", aseguró.

Al ser consultada sobre los pasos a seguir luego de ese grupo objetivo, remarcó que "se abre la vacunación en general". Al respecto, precisó que "se irá haciendo de forma escalonada, de los más grandes a menores de edad".

En ese sentido, explicó que "las personas más jóvenes son quienes tienen mayores posibilidades de transitar la enfermedad con menos dificultades" por lo que "pueden esperar un poco más".

"Si logramos mantener el ritmo (de vacunación) que venimos proyectando, vamos a poder alcanzarlo en poco tiempo", afirmó Tarragona.

Por otra parte, Tarragona se refirió a la comienzo de la producción de la vacuna Sputnik V en el país. "Se va a empezar a producir ahora. Se entiende que en julio podríamos tener las primeras producciones, pero no tenemos confirmadas las cantidades, porque hay que transitar el escalamiento de la producción, que no es sencillo. Pero estamos ansiosos", dijo la funcionaria.

Una partida de más de 2,1 millones de dosis de la vacuna de Astrazeneca, de las producidas en forma conjunta entre Argentina y México, llegó ayer, con lo que el país recibió hasta el momento 17,6 millones de dosis desde el inicio de la pandemia.

Mientras tanto, en medio de acusaciones cruzadas entre el Gobierno y la oposición por las negociaciones para traer la vacuna de Pfizer al país, Vizzotti descartó las versiones sobre las supuestas condiciones que habría puesto la farmacéutica. "Ni Pfizer pidió los glaciares ni el Gobierno pidió coimas", lanzó.

Por su lado, la asesora presidencial Cecilia Nicolini consideró ayer como una posibilidad que Argentina cuente el año próximo con una "vacuna diseñada, desarrollada y producida" en el país, a partir del desarrollo conjunto que están realizando el Conicet y la Universidad de San Martín (Unsam).

"Estamos desarrollando nuestras propias vacunas candidatas con el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y con la Unsam", afirmó Nicolini, en declaraciones radiales. Aclaró que todavía falta "un tiempo más" para tener completado ese proceso, pero juzgó "posible que el año que viene contemos con una vacuna diseñada, desarrollada y producida en Argentina". Resaltó el hecho de que el país no sólo esté "accediendo a las vacunas", sino que también sea "parte del proceso productivo". Puso como ejemplo la producción del principio activo de la Astrazeneca en el marco del acuerdo bilateral con México y el desarrollo de la Sputnik Vida en el laboratorio Richmond.

Secuelas

Una de cada tres personas que se contagiaron coronavirus (covid-19) registran secuelas neurológicas o psiquiátricas durante los seis meses posteriores a la infección, de acuerdo a una investigación de la británica Universidad de Oxford publicada en la revista científica The Lancet Psychiatry.