Buenos Aires, 3 de julio.- Increíble pero real. Una persecución policial en Lanús terminó de una forma insólita: los detenidos eran policías que estaban corriendo picadas. Y los que los detuvieron eran ¡sus propios compañeros!
Los diálogos que pueden escucharse son indignantes, sobre todo al saber que el hecho queda impune.
-Un auto negro de alta gama para el lado de San Martín.
-Ya lo paramos. Son dos efectivos policiales jugado picadas. Lo conozco, labura acá con nosotros
-¡Ah bueno! ¿Quiénes son Miguel?
-No, no corresponde… no, no corresponde.
-¿Elevo una nota?
-Ya los liberé
-Habría que cargarlos a trompradas.
-Estaría, estaría…
El video fue difundido por TN.
