La Justicia ordenó ayer al Gobierno nacional que se abstenga de trasladar el monumento de Cristóbal Colón, en el marco de un enfrentamiento entre la Nación, que pretende llevarlo a Mar del Plata, y la Ciudad, que reivindica como propia la estatua.

La decisión fue adoptada por la jueza en lo contencioso administrativo federal, Claudia Rodríguez Vidal, quien ordenó a las autoridades nacionales que eviten ‘concretar cualquier acto que implique el desmantelamiento y traslado‘ del monumento, tras hacer lugar a un recurso de amparo presentado por la asociación civil ‘Paren de Demoler‘.

La magistrada, quien fue acusada en 2010 por la presidenta Cristina Kirchner de estar ‘alquilada‘ por frenar un decreto que autorizaba el uso de reservas del Banco Central para pagar deuda pública, le pidió al Estado Nacional que en tres días presente un informe sobre el hecho y dispuso el freno del traslado ‘a los fines de resguardar la eficacia de las resoluciones que autos pudieran dictarse‘.

La nueva pelea entre Nación y Ciudad se generó a raíz de la decisión de Cristina Fernández de remover la estatua ubicada detrás de la Casa Rosada para llevarla a Mar del Plata.

Por su parte, legiladores porteños aprobaron el jueves un proyecto en el que se señala que ‘para sacar o poner un monumento en el espacio público de la Ciudad es necesaria una ley de la Legislatura que lo apruebe’.

Pese a esta medida, ayer cuando se registraron movimientos que indicaban que comenzarían las tareas para mover la estatua, militantes del PRO y de organizaciones sociales de defensa del patrimonio se apersonaron en el lugar y hubo forcejeos con personal de seguridad presidencial. La Nación quiere reemplazar la estatua con la figura de Juana Azurduy, que se financiaría con un millón de dólares donados por el Gobierno de Bolivia.