Las ventas de alimentos procesados industrialmente, incluyendo la comida rápida y las bebidas azucaradas, aumentaron de manera constante en América latina, excepto Argentina, y están ayudando al incremento de las tasas de obesidad en toda la región.
En volumen, las ventas de este tipo de alimentos aumentaron un 48% entre 2000 y 2013 en América latina, en comparación con el 2,3% en América del Norte.
Las tasas más rápidas de crecimiento en las ventas de productos de alimentos ultraprocesados entre 2000 y 2013 se observaron en Perú (107%), Bolivia (129,8%) y Uruguay (146,4%), según el estudio.
En otros países el crecimiento durante ese período varió desde 8% hasta 59,8%, excepto en Argentina, que experimentó una caída de 4,4%, señaló el informe.
Este incremento está ocasionando el aumento de las tasas de obesidad en toda la región, informó la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).
Los productos abarcan a las bebidas no alcohólicas, refrigerios dulces y salados, cereales de desayuno y barras, golosinas, helados, bebidas deportivas y energéticas, jugos de frutas y vegetales, té y café embotellados, pastas para untar, salsas y comidas preparadas.
Estos alimentos se basan en sustancias refinadas, con una cuidadosa combinación de azúcar, sal y grasa, y varios aditivos.
El nuevo informe ‘Alimentos y bebidas ultraprocesados en América latina: tendencias, efecto sobre la obesidad e implicaciones para las políticas públicas‘, muestra que entre 2000 y 2013 las ventas per cápita de estos alimentos han crecido de manera constante.
Ese incremento se relaciona fuertemente con el aumento del peso corporal promedio, lo que indica que estos productos son un importante motor en el crecimiento de las tasas de sobrepeso y obesidad en la región.
‘Los alimentos ultra procesados y la comida rápida representan una parte cada vez mayor de lo que las personas comen y beben en América latina, con resultados muy negativos‘, afirmó Enrique Jacoby, asesor sobre Nutrición y Actividad Física de la OPS/OMS.
Según el especialista, estos productos ‘son casi adictivos y eso lleva a aumentar el sobrepeso y la obesidad, al tiempo que sustituyen los alimentos frescos, que son la base de una dieta natural rica en nutrientes‘, explicó Jacoby.
La ventas per cápita de los productos ultra industrializados aumentaron -en los 13 años contemplados en el estudio- un el 27,7% en los 13 países examinados de la región (incluyendo a Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y Venezuela, entre otros), mientras que en América del Norte bajaron 9,8%, según el informe.
La OPS/OMS informó que este aumento de consumo obedece a los cambios que introdujeron la globalización y la desregulación del mercado, ‘que aumentaron la penetración de las corporaciones alimentarias extranjeras‘.
Por esa razón, para frenar el aumento del consumo de alimentos ultra procesados y las crecientes tasas de obesidad y sobrepeso en América latina, el informe recomienda que los gobiernos, la comunidad científica y las organizaciones de la sociedad civil apoyen e implementen políticas para proteger y promover la elección de alimentos saludables.
En esa línea, sugiere campañas de información y educación, pero también proteger y promover la agricultura familiar, los cultivos tradicionales, la inclusión de los alimentos frescos de origen local en los programas de almuerzo escolar, y la promoción de las habilidades domésticas de preparación de alimentos, en consonancia con el Plan de Acción para la Prevención de la Obesidad en niños y adolescentes de la OPS/OMS que se aprobó en 2014.
También llama a establecer límites estrictos a la comercialización de productos alimenticios poco saludables para los niños.
La OPS, en coincidencia el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer (WCRF), responsabiliza a esos productos de ser causantes de obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares y algunos cánceres.
