La defensa del empresario Alejandro Vanderbroele, señalado como supuesto testaferro del vicepresidente Amado Boudou, no descartó ayer la posibilidad de que su defendido se presente espontáneamente ante el juez federal Ariel Lijo. El abogado Germán Soria, además, descalificó las declaraciones testimoniales que esta semana brindaron el empresario Nicolás Ciccone -cofundador de la ex imprenta Ciccone Calcográfica- y su yerno, Guillermo Reinwick, y afirmó que el magistrado fue ‘engañado‘ por ambos con ‘argumentos infantiles‘.

Consultado sobre las especulaciones acerca de que sus defendido tendría pensado hacer una presentación espontánea ante el juez Lijo, el letrado reconoció que ‘posible es‘, aunque dijo que aún no ha ‘conversado tranquilamente‘ con su cliente sobre esta alternativa.

Nicolás Ciccone ratificó en miércoles que Boudou estuvo detrás de las negociaciones para que la sociedad The Old Fund-cuyo titular es Vanderbroele- se quedara con el 70% del paquete accionario de la imprenta, a cambio de salvarlos de la quiebra. Pero, además, Ciccone sostuvo que Boudou les dijo que arreglaran todo con su ‘hombre de confianza‘, José María Núñez Carmona, a quien el testigo denunció por ‘actitudes extorsivas‘.

También ratificó las denuncias de amenazas contra el amigo del vicepresidente.